¿Acabó la guerra en Sinaloa?

Poco a poco, en las últimas semanas, la vida nocturna en Culiacán ha mostrado señales de que se está recuperando.
Arrancones como antes, restaurantes que empiezan a regresar a sus viejos horarios y menos muertos en las calles hacen pensar a los culichis que algo está pasando, que no alcanzan todavía todos a entender.
La percepción social camina de la mano con una serie de hechos que han notado las fuerzas de seguridad federales, que piensan que la guerra que lleva 20 meses está entrando a su epílogo.
Las razones, como sugieren fuentes mexicanas y estadounidenses, son que Los Chapitos han capitulado.
Las hipótesis se sustentan en que dos semanas antes de que fuera abatido Nemesio Oseguera, El Mencho, jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación, sus lugartenientes perdieron contacto con él.
“No había órdenes ni quien les bajara las instrucciones”, dijo una fuente de inteligencia estadounidense que monitorea las comunicaciones de los comandantes de Los Chapitos.
Tras la caída de Oseguera, la comunicación permaneció interrumpida, pero fue acompañada de otro suceso que sorprendió a las áreas de seguridad mexicana:
Contra lo que preveían como una reacción muy violenta de la organización de El Mencho, esta no se produjo.
No se agudizó la guerra, ni dentro del CJNG ni la fratricida en el Cártel de Sinaloa entre Los Chapitos y La Mayiza, las fuerzas leales a Ismael El Mayo Zambada, por más de tres décadas el jefe de la organización criminal más fuerte en el mundo.
Es como si se estuviera redefiniendo el mapa del crimen organizado, donde una fuerza superior, o capaz de contener a todos los grupos, hubiera comenzado a operar.
La fractura más importante en la historia de los cárteles desde el colapso del Cártel de Guadalajara –por presiones de Estados Unidos– a finales de los 80, se dio en septiembre de 2024, cuando Los Chapitos, Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán, hijos de Joaquín El Chapo Guzmán.
Entraron en guerra interna en el Cártel de Sinaloa poco después de que El Mayo Zambada acusó a sus hermanos en una carta escrita en una prisión en Texas, de que Joaquín, su otro hermano, lo había engañado para secuestrarlo y entregarlo a las autoridades estadounidenses en Nuevo México.
La Mayiza, como se conoce a la facción que lidera el hijo de Zambada, Ismael Zambada Sicairos, El Mayito Flaco, los atacó, detonando la lucha que fue girando de reveses para La Mayiza a derrotas para Los Chapitos.
En la última fase de las luchas encarnizadas, a principios de este año.
Fuentes de inteligencia estadounidenses registraron un acuerdo de Los Chapitos con El Mencho, donde, primeramente, a cambio de ocho toneladas de oro, les proporcionaría sicarios para enfrentar a La Mayiza.
Sin embargo, ni aun así pudieron revertir el curso que estaba tomando la guerra.
Los agentes estadounidenses registraron un nuevo acuerdo entre Iván Archivaldo y Audias Flores Silva, El Jardinero, el número dos del CJNG bajo El Mencho, para ir entregándole sus posiciones y transfiriendo plazas en Sinaloa y Sonora, además de algunas internacionales, como en Costa Rica, con el propósito de retirarse del negocio.
No obstante, hasta el mes pasado no se había registrado ningún intento que trascendiera que Iván Archivaldo y Alfredo hubieran tocado la puerta de Estados Unidos para llegar a un acuerdo para entregarse, como sucedió hace poco más de un año y medio, sin llegar a concretarse.
Pero la facción de Los Chapitos, según su información, siguió desarticulada y sin órdenes de cómo actuar.
Tampoco hay datos verificados de si el acuerdo que habían iniciado con El Mencho a través de El Jardinero, quien era el encargado de las alianzas dentro del cártel, continuó, porque la caída de Oseguera también había sacudido a la organización criminal.
Todavía hoy no está claro si la sucesión de El Mencho está resuelta. Aunque hay versiones periodísticas de que el relevo sería su hijastro Juan González Valencia, El 03, hijo biológico de Rosalinda González Valencia, miembro de la aristocracia criminal.
De acuerdo con un informe que le entregó el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, a la presidenta Claudia Sheinbaum, otros dos líderes potenciales o candidatos a dirigir la organización serían Hugo Gonzalo Mendoza, El Sapo, quien, de acuerdo con fuentes de inteligencia, fue uno de los abatidos con El Mencho, y Luis H. Alcalde, de quien no hay información pública.


