Agoniza la marca México

Inquieta no sólo por el comunicado que envió el presidente López Obrador, al Parlamento Europeo.
Inquieta por la “pausa” que le pidió a España y a sus empresas o, por las indulgencias que le exigió al Rey Felipe VI.
Preocupa porque en su gobierno, no cabe ningún comentario que ponga en duda su liderazgo presidencial.
Las tensiones surgen ipso facto si alguien osa poner en duda su credibilidad o la honradez de su familia.
Para AMLO, todos los medios de comunicación nacionales e internacionales, reyes, presidentes, diputados de cualquier esfera o líderes de opinión de aquí, allá o acullá que no lo aplaudan, son golpistas, borregos, adversarios y/o neoliberales.
Aunque el Parlamento Europeo señaló, con los pelos de la burra en la mano, que México es el país “más peligroso y mortífero para los periodistas fuera de una zona oficial de guerra”, explicando que se intimida a comunicadores en las conferencias mañaneras, AMLO respondió que “aquí no se reprime a nadie, se respeta la libertad de expresión y el trabajo de los periodistas”, y encima, tachó a los eurodiputados de “borregos” porque se han sumado a la estrategia golpista del grupo corrupto que se opone a la 4T.
¡Órale! Así la tensión diplomática
¿Cómo diablos vamos a ser hoy una marca boyante si somos el país con el mayor número de ciudades violentas del planeta? 18 de 50, según el Ranking 2021 presentado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia www.seguridadjusticiaypaz.org.mx
La marca México, mancillada
No sólo desde el punto de vista económico andamos cojeando, culturalmente también.
La marca México está en serios problemas. Frente a los ojos del extranjero informado, la imagen de la cultura mexicana en el exterior camina con muletas.

