Artículo 3: El evangelio de la rebeldía: cómo matar a un Dios político

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA®  ¿Cómo se vence a un fantasma inmaterial?

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
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Para derrotar a un Dios no se necesita un ingeniero de sistemas o un líder público, se necesita otro Dios.

El error capital de la comentocracia ilustrada ha sido intentar «desmentir» el mito oficial con realismo frío.

A la gente no le importa la verdad cuando la mentira está mejor contada y ofrece salvación.

Si la oposición quiere dejar de pelear contra fantasmas y construir una verdadera narrativa de poder, debe entender que la política no es un examen de políticas públicas, sino un concurso de relatos de identidad.

Para arrebatarle el fuego al exclamador del Palacio, el nuevo programa de oposición no puede ser un regreso a la «normalidad tecnocrática» —nadie marcha por el regreso de los tecnócratas—.

Se requiere construir un contramito que apele a las mismas profundidades de la psique humana.

Si el oficialismo ofrece el «Eterno Retorno» al pasado prehispánico y nacionalista, la alternativa debe ofrecer la «Epopeya del Futuro»: 

Un relato donde el ciudadano no sea un mendigo de subsidios estatales, sino el héroe rebelde de su propio destino en la era digital.

LA FÓRMULA DEL CONTRAMITO:
  • La Indignación Catártica debe sustituir a la queja llorona.
  • El Futuro Épico debe sepultar la nostalgia del viejo régimen.
  • La Mística de la Rebeldía debe aplastar al Edén burocrático.
  • Y el Nuevo Liderazgo Emocional debe desplazar a las infames vacas sagradas del debate.

En lugar de lanzar gráficas de pastel en X, la disidencia debe aprender a usar los algoritmos para lo único que sirven: viralizar emociones.

Vencer al tecno-chamán requiere bajar del pedestal ilustrado, ensuciarse los zapatos de realidad y entender que el poder no se administra, se arrebata a través del relato.

Hasta que no surja una fuerza política que entienda que la fe solo se combate con una fe más grande, el Palacio seguirá operando como el templo principal de nuestra era del Neolítico Digital.

Una especie de conclusión final

En última instancia, la mirada persistente hacia el horizonte no es una simple curiosidad intelectual, sino el escenario donde se define nuestra existencia.

Interrogar al mañana es la respuesta de una especie única, la única consciente de su propia finitud, que necesita desesperadamente poblar el vacío del futuro para encontrarle un sentido al caos del presente.

Como bien describió Søren Kierkegaard, el ser humano vive en un constante «vértigo de la libertad» ante la infinitud de lo posible, construir mapas, profecías o algoritmos sobre el mañana es nuestro mecanismo de defensa definitivo para no caer en el abismo de la angustia existencial.

Sin embargo, esta necesidad humana trasciende lo individual y se convierte en la moneda de cambio de la organización colectiva.

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.