Saqueo en el IMSS

La verdad es otra:
La crisis en la salud pública, la más grave y profunda de la historia reciente, se debe al despojo que el “gobierno del pueblo” ha hecho de los ahorros de los trabajadores afiliados al IMSS.
Para decirlo sin rodeos:
El régimen de la “transformación” ha extraído ilegalmente dinero del IMSS —propiedad de los trabajadores— para costear proyectos ocultos y ajenos a la salud de los mexicanos.
El saqueo y no la “burocracia”.
Es la causa del desastre que hay en las clínicas y hospitales públicos.
Detrás de la elevada mortalidad, de las escenas dantescas que se ven en los corredores de los centros médicos, está el desfalco a las cuotas obrero-patronales.
La Ley del Seguro Social es muy clara:
- Las aportaciones que hacen los trabajadores al IMSS son para garantizar las pensiones por vejez, invalidez o retiro y poder asegurar atención médica. No pueden tener —bajo ningún pretexto— un uso distinto.
Contrario a la ley, Sheinbaum y el director del IMSS, Zoé Robledo, han desviado y utilizado las reservas del Seguro Social para financiar una de las iniciativas más demagógicas del régimen:
La “Salud Universal”.
Dar atención médica a toda la población, independientemente de que estén afiliados o no.
La Salud Universal es un “canto de sirenas”.
Lo inventó el obradorato con fines meramente propagandísticos y sin sustento financiero.
El gobierno se negó a invertir un solo peso para ampliar la cobertura médica y lo que hizo fue saquear el bolsillo del trabajador para dar vida a una farsa.


