Urge un cambio de estrategia

José Luis Elizondo Treviño DETONA® La economía se estancó, en el primer trimestre su crecimiento fue menos 0.8 por ciento.

Por José Luis Elizondo Treviño
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La economía estancada
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Ni el campo, ni la industria ni los servicios tuvieron avances, todos los sectores decrecieron en un primer trimestre

Las cifras no sorprenden, muestran una economía que se contrae, una inversión privada que se desploma y un clima de negocios que sigue deteriorándose. 

  • Ante esta realidad, ya no bastan ajustes fiscales o discursos alentadores. 

Lo que urge es un cambio profundo de la estrategia política, porque sin certeza jurídica, sin seguridad y sin combate real a la corrupción, ningún país puede atraer inversiones relevantes, y mucho menos sostener un desarrollo económico de largo plazo.

  • El primer trimestre dejó en evidencia que la incertidumbre normativa se ha convertido en el principal factor de rechazo para los inversores. 

Las reformas improvisadas, las interpretaciones discrecionales de la ley y la falta de independencia judicial generan un entorno en el que nadie se atreve a comprometer capital a mediano o largo plazo. 

  • Los empresarios no piden favores, requieren reglas claras, estables y predecibles.

La caída de la inversión fija registrada no son un accidente, es el resultado lógico de una política que ha erosionado sistemáticamente la seguridad jurídica.

Así mismo.

Los indicadores de seguridad del primer trimestre siguen mostrando niveles inaceptables de:

  • Violencia
  • extorsión
  • robo de cargas
  • secuestro
  • y crimen organizado. 

Cada día sin control territorial es un día que las empresas destinan recursos no a producir, sino a protegerse. 

El costo de la inseguridad ya no es solo social, es económico y estructural.

Los capitales huyen del caos, el primer trimestre confirma que no hay reactivación posible sin un plan serio y operativo de seguridad que reduzca los índices delictivos de manera sostenida.

  • Por último, la corrupción no solo desvía recursos públicos que podrían destinarse a infraestructura o educación, sino que genera un desaliento profundo en el sector privado. 

Cuando los empresarios perciben que competir no depende de la eficiencia sino de los contactos políticos o los sobornos, el mercado deja de funcionar.

Quienes aún creen que con pequeños cambios técnicos o con campañas de comunicación se revertirá la tendencia, no han entendido la magnitud del problema. 

El primer trimestre fue un aviso, la economía no va a despegar mientras persistan la arbitrariedad jurídica, la inseguridad desbordada y la corrupción impune. 

Por eso, cambiar la estrategia no es una opción, es una urgencia. 

De lo contrario, los próximos trimestres no harán más que profundizar la crisis.

Que ya afecta a todos los sectores productivos del país.
José Luis Elizondo Treviño
Profesor y abogado con más de 30 años en el servicio público estatal y municipal. Articulista en diversos medios digitales.