Amor que nace del cielo

Dirían los filósofos "ni lo profano, ni lo orgiástico (bueno, ésto si nos es ajeno), ni lo divino (perteneciente a Dios o relativo a Él), ni lo humano, nos es ajeno.
Entre Nietzche y Unamuno han brevado y cultivado exitosamente estos terrenos, sin embargo, la expresión y manifestación máxima del amor fue por parte, patrocinio, dirección y realización de nuestro Señor Jesucristo, quien (sí las cosas son como las platican y dicen que fueron), ha sido (permítaseme insistir) la máxima expresión y manifestación del amor por el género humano al arriesgar y dejar en el terreno la zalea.ç
Los 5 o más litros de sangre, invocando fuerzas que jamás entenderemos para lograr la redención de nuestras almas a través del perdón de nuestros pecados, cargando el con todas las paletas que generamos al ejercer nuestra malandrosidad y permitir que la humanidad siga feliz el camino asignado a cada quien, ta libres de culpa.
Aprovechando que hoy es Domingo de Ramos recordamos la gloriosa entrada a Jerusalén por parte de nuestro Señor Jesucristo cabalgando (a bordo diría la raza) a lomo de un burrito, siendo aclamado por el respetable que luego celebrarán su linchamiento.
El amor es una proyeccion y una identificación muy humanas que ejercemos de acuerdo a lo que traemos dentro.
Primero e indefectiblemente con uno mismo (Don Chinnggonnettas al sur del río Bravo, Don Shinnggonnettas al norte del río Bravo) nuestra autoestima y amor propios deben llevar mano y a prueba de cualquier prueba, reto, problema u obstáculos.
Es primordial ejercer el auto amor.
Luego saber compartir ese amor con nuestros cercanos directos e indirectos, aprender y enseñar a practicar el amor con nuestros congéneres.
aportar apoyo, educación, orientación, aclaración, confrontación y luego interpretación, todo un largo proceso que puede terminar con parentesco y amistades, cercanías, familiaridad y hasta aislamiento.
Finalmente pos cada quien hace de su cloaca un rehilete, que Dios ilumine a Trump, Netanyahu y Milei y que no se olvide que aquí estamos.


