El glaciar que amenaza al planeta: científicos perforan el Thwaites para comprender su colapso.

En una carrera contra el tiempo y el clima extremo de la Antártida, el equipo ha logrado establecer un campamento estratégico sobre una de las masas de hielo más inestables y peligrosas del planeta.
Una perforación hacia lo desconocido
El objetivo de la misión es tan ambicioso como urgente: perforar 800 metros de hielo sólido para desplegar sensores en las profundidades del océano.
Estos instrumentos permitirán observar, por primera vez de forma directa, cómo el agua marina —cada vez más cálida— está erosionando la base del gigante antártico.
El colapso total del Thwaites no es solo una preocupación teórica, su desintegración tendría el potencial de elevar drásticamente el nivel del mar a escala global, transformando las costas de todo el mundo.
Desafíos logísticos en el fin del mundo
La operación es un triunfo de la logística sobre la adversidad, después de que la nubosidad impidiera el avance durante semanas, el rompehielos Araon logró desplegar helicópteros para trasladar 17 toneladas de equipo y al personal científico.
"Tenemos mucha suerte de estar aquí, pero también hemos trabajado muy duro para lograrlo", afirma Scott Polfrey, ingeniero del British Antarctic Survey.
"Lo importante es operar con seguridad y regresar con datos científicos sólidos que le hablen al mundo sobre el futuro del planeta".
La vida en la meseta blanca
El campamento es una frágil hilera de diez tiendas de campaña rodeadas por la inmensidad de la meseta helada. La rutina es agotadora y el entorno, implacable:
- Logística extrema: Han excavado hoyos en el hielo para conservar alimentos, aprovechando que la Antártida es "el mejor congelador del mundo".
- Tecnología y supervivencia: Mientras usan generadores para alimentar taladros de alta precisión, los científicos comparten raciones de comida liofilizada y sopas coreanas en una carpa comedor improvisada.
- Plazo fatal: El equipo debe concluir sus tareas antes del 7 de febrero, fecha en que el barco nodriza debe partir hacia Nueva Zelanda, sin importar si los objetivos se cumplieron totalmente.
¿Por qué el Thwaites se derrite más rápido de lo previsto?
La urgencia de perforar radica en una discrepancia científica, el hielo se está perdiendo a un ritmo dos o tres veces mayor de lo que indican los modelos matemáticos actuales.
Ji Sung Na, investigador del Instituto de Investigación Polar de Corea, explica que esto se debe a la compleja interacción bajo el hielo.
El agua salada cálida se mezcla con columnas de agua dulce generadas por la fricción del glaciar contra el lecho rocoso.





