
Dirán que se trata de una visión de derecha, neoliberal, etcétera.
El artículo (La economía rota de México) sostiene que el débil crecimiento y el bajo apetito para invertir son consecuencia de malas políticas aplicadas desde 2018.
México está estancado por políticas que chocan con la lógica de las sociedades y los mercados contemporáneos, concluye el trabajo: el problema es interno y autoinfligido.
Quizá gobierno y partido volverán a esgrimir la reducción de la pobreza como argumento.
Pero ¿qué significa eso en la panorámica de un país de 130 millones de habitantes?
Un ejemplo: en el año 2000, nuestro ingreso per cápita en paridad de poder adquisitivo (PPA) rondaba los 15 mil dólares; en 2018 era de 21 mil; y en 2025, de apenas 22 mil.
Es decir, cada año “neoliberal” del siglo registró un avance promedio de 330 dólares, frente a 142 dólares por año durante la 4T.
¿Dónde está el éxito del nuevo modelo?
Corea —50 millones de habitantes, referencia de una economía abierta, productiva y con un Estado social fuerte— elevó su PPA de 19 mil dólares en el 2000 a 50 mil el año pasado.
Basta de mitos.
Basta de exaltar modelos fallidos.
El verdadero bienestar no pasa sólo por regalar dinero.



