Claudia, presidenta

Es la única de las ocho mujeres que se han postulado a la Presidencia de México y logró su cometido.
Que nadie le escatime el adjetivo de hazaña histórica.
Claudia Sheinbaum es la segunda de tres hijos de una familia de clase media.
Sus padres y ella misma participaron en las protestas estudiantiles de 1968; aprendió a tocar guitarra, remo y ballet.
Le gusta alardear que nunca ha ofendido a nadie ni inventado apodo a ninguna persona.
Su ídolo, además del previsible López Obrador, es Raúl Álvarez Garín, a quien conocí bien y murió en 2014.
Álvarez Garín vinculó a Sheinbaum con Valentín Campa, líder del Partido Comunista Mexicano.
Subrayo que ni Álvarez Garín y menos Valentín Campa fueron ideólogos fanáticos.
Los caracterizaba una apertura de criterio y un sentido común que contrastaba con los comunistas enfermos mentales.
Se sabe que es rigurosa y exasperantemente disciplinada.
Ese rigor lo aprendió en la Facultad de Ciencias de la UNAM y en la Maestría en Energía, de la que se recibió con una tesis de Energía en iluminación.
Tiene el grado de doctora en Ingeniería Energética.
Se fue a EUA 4 años y regresó como investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

