Colisión y enredo entre los discursos
Más temprano que tarde, la abundancia de mentiras e incongruencias que tanto aprecian los políticos tenían que hacerse más que presentes en nuestro país, sobre todo en época electoral.
Antes de la revolución de las tecnologías de la información (TI), resultaba sencillo mentir y hasta desvariar, porque la memoria humana es flaca y la gente olvidamos con rapidez.
Hoy es imposible apostar a que las personas olvidarán, debido a que en la red y la internet no hay tal cosa como el “olvido”.
Unos y otros actores electorales se tropezarán contra las palabras y proclamas incendiarias o esperanzadoras que lanzaron con vehemencia para ganar la simpatía de cada momento y circunstancia.
Los candidatos oficialistas y sus opositores, incluyendo por supuesto a nuestro actual presidente, que se han vestido de todos los colores partidistas que existen, todos sin excepción se tropezaran con sus palabras y nadie lo puede evitar.
Será todo un espectáculo verlos tratando de salvar su “prestigio” maniobrando imposibles para quitarse el estigma de su falsedad.
Algunos ejemplos
Por los casi 6 años que lleva la administración de este sexenio, la línea discursiva de la presidencia y lo actuado ha puesto al carbón y el petróleo como el emblema del progreso energético para México, y a las energías limpias como algo secundario y casi irrelevante.
Ahora la candidata de Morena, la Dra. Claudia Sheinbaum, que es una experta reconocida en cuestiones energéticas y cambio climático, miembro incluso del IPCC, Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, trata de popularizar su oferta de energías limpias entrando en conflicto en este tema central con quien la designo.


