LA PRINCIPAL obligación de un sindicato es defender y representar a los trabajadores y sus familias ante patrones y autoridades. Ese es el deber ser.
Pero, en México tenemos factores que no contribuyen a ese objetivo.
- El primero es que pocos trabajadores tienen un sindicato que los defienda. Apenas 16 de cada cien trabajadores está afiliado a una organización sindical.
- El segundo es que muchos de los líderes sindicales, están también afiliados a partidos políticos, lo que hace que se postulen para cargos de elección popular, donde defienden posturas partidarias o gubernamentales, pero no necesariamente del interés de los trabajadores y sus familias. Y peor, si no rinden cuentas del manejo de las cuotas que salen tanto de los patrones, como del bolsillo de los trabajadores…
UNA NOTA de Verónica Gascón en Reforma señala que a pesar de que están obligados por ley a rendir cuentas de sus bienes e ingresos, cuatro de cada 10 sindicatos en México incumplen con la medida.
Entre los incumplidos destacan los Sindicatos Minero, Ferrocarrilero o del IMSS, de Napoleón Gómez Urrutia, Víctor Flores y Arturo Olivares, respectivamente.
La situación empeora porque de los sindicatos que rinden cuentas, lo hacen a medias o no actualizan la información con la periodicidad requerida…
SEGÚN EL Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), de mil 37 solicitudes para registrar la rendición de cuentas, solo se han emitido 612 resoluciones positivas.
El resto no se han admitido porque no se cumplen con los criterios para su registro.
De los que han cumplido, destacan el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, cuyo secretario general es Ricardo Aldana




