Si el Mundial 2026 necesitara un hecho interior que justificara su razón de ser, Al llamado paga la cuenta.
Hablo del video para dar a conocer la lista de los 26 seleccionados que hace sentir desde las emociones que los mexicanos sabemos lo que somos, porque somos de aquí: el eco de un grito que empezó hace siglos y todavía no termina de salir, porque el México que cambia de rostro, de paso, de voz, nunca termina de inventarse.
Y porque nuestro país no es un lugar fijo, sino algo que se lleva y abraza y que, cuando lo eliges, ya nunca te suelta.
La Federación Mexicana de Futbol ha producido un poema audiovisual que transmuta el juego en un homenaje a sus niños, jóvenes y viejos; a las tradiciones y a la fraternidad.
No hay frase o imagen que favorezcan o demeriten una causa política o social.
Es un video —narrado por el cada vez más gigantesco Roberto Gómez Bolaños— que fortalece la mexicanidad sin petulancias, pero que mira al país desde la perspectiva del orgullo.
Y que nos recuerda, quizá por primera ocasión de manera institucional y masiva, que somos 180 millones de mexicanos, no 130.
Un hermoso canto de apoyo a la Selección en el que todos caben.


