¿Está Funcionando Esto? es una tragicomedia de la modernidad americana con una pareja (Will Arnett y Laura Dern) que ya no pueden vivir juntos como matrimonio.
Los eventos de su vida con el pasar de los años han rebasado el “aguante” que les permitió vivir casados por mucho tiempo y lo que ahora es el “middle age crisis”, que según los americanos se vive en los “cincuentas”, les ha pegado duro.
De repente Alex (Arnett), por azares del destino, se mete a un bar de comedia y se convierte en un standupero, de esos cuyas rutinas reflejan su vida y hacen que el público se ría de su propio sufrimiento.
El filme es dirigido por Bradley Cooper, quien trabaja el guion en colaboración con el mismo Arnett y Mark Chappell para presentar los problemas y tribulaciones de un momento de duda en la vida.
Alex no sabe qué le depara el futuro, mientras su esposa Tess (Dern) recuerda que una vez fue “grande”: una estrella de voleibol olímpico que llevó al equipo de los EUA a la medalla de oro, y quiere recuperar esa grandeza.
Lo peor es que ambos observan cómo el matrimonio de amigos, Balls y Christine (Bradley Cooper y Andra Day), entra en una espiral rumbo al colapso, aún más estrepitosa que la suya.
El filme propone una lección de Hollywood: lograr un común acuerdo con la vida a partir del entendimiento mutuo.
No se trata de eternas sesiones de ayuda profesional, sino de reconocer que la ayuda puede estar enfrente, como en películas tipo Un Mejor Papá, Un Mundo Mejor o Amis: Amigos Imaginarios, que comparten este mensaje.
Sin introspección, autocrítica, análisis y sobre todo diálogo, no hay entendimiento.
En el filme, pararse a exponer los problemas ante una audiencia se convierte en una especie de terapia pública, un desahogo que permite al espectador descubrir qué hay detrás de las miradas deprimidas de Alex.
Bradley Cooper, como director, oscila entre el drama y la comedia humana, con buenas actuaciones, en una historia que muestra cómo una suma de detalles puede detonar una tragedia personal.
La película cobra ironía al ver a Alex expresando su dolor en escena, recordando la profundidad de las rutinas de los standuperos, como en La Última Carcajada (Punchline, 1988) o El Rey de la Comedia con Robert De Niro.
Esa ironía se diluye cuando Alex cede protagonismo a Tess y su melodrama existencialista, momento en el que Cooper pierde el balance narrativo al intentar la clásica fórmula de “reinventarse”, tan propia del cine de Hollywood.
La estructura tradicional de “problema, desarrollo y solución” termina imponiéndose al drama. Desde el inicio el guion anticipa conflictos y al final sugiere que las soluciones pueden ser más simples de lo esperado.
El intento de descifrar qué ocurre en la vida de los personajes termina por alargar el filme entre 15 y 30 minutos.
La idea del “American Way of Life”, según Hollywood, sugiere que incluso en el divorcio o la separación, puede existir una mejor versión de la relación.

