Zona Cero del director coreano Yeon Sang-ho describe la tragedia que vive un grupo de sobrevivientes atrapados en un edificio donde una misteriosa plaga liberada por el científico Seo Yeong-cheol (Koo Kyo-hwan) amenaza con propagarse afuera e infectar a todo Seúl.
Esos sobrevivientes incluyen a la científica Kwon Se-jeong (Jun Ji-hyum) y su exmarido Gyu-seung (Go soo), unos bullys de una escuela y su víctima de bullying.
Un guardia de seguridad, su hermana paralítica y unos comensales de un restaurante son el grupo que debe ver cómo pueden lograr salir adelante usando conocimientos propios y mucha suerte para lograr evitar ser atrapados por los infectados que al parecer de una forma u otra son controlados por Yeong-cheol.
La película coreana resulta ser entretenida, descansando su peso en lo que ya manejó el realizador Yeon Sang-ho en Estación Zombi: Tren a Busan del 2016 sobre gente tratando de sobrevivir cueste lo que cueste.
Quizás en un momento son amigos, en otros grandes aliados, pero en un abrir y cerrar de ojos las emociones los obligan a ser traidores o cometer errores garrafales.
El filme a veces pide demasiado de la serie de HBO Max, The Last of Us porque los infectados de Zona Cero son atacados por un hongo demasiado similar al hongo parásito cordyceps y en momentos tiene similitudes con Alerta: Extinción (Cold Storage, 2026) la cinta de Liam Neeson, que igual, bajo la premisa es un hongo misterioso buscando escapar.
Zona Cero destaca por la creatividad en el desarrollo para solucionar el problema.
Aquí el giro a todas las películas de zombis o de infectados por hongos es que hay un centro de atención que es el antagonista, el Dr. Kwon Se-jeong que es el clásico científico loco al pie de la letra.
No se trata de infectados corriendo para arriba y para abajo sino es sobre un científico malo con habilidades sobrenaturales de comunicación con un amplio margen de poderes que puede controlar lo que está pasando y cumplir con su agenda personal.


