Terror En Silent Hill: Regreso al Infierno (Return to Silent Hill/ Francia, EUA, Inglaterra, Alemania, Serbia y Japón / 2026)
Terror En Silent Hill: Regreso Al Infierno es un intento de revivir la franquicia de Silent Hill, originalmente juego de consola PS-1 de 1999 y sobre todo la segunda parte del 2001.
Llevada a la pantalla grande en el 2006 y una secuela en el 2012, este intento 20 años después a manos de Christophe Gans, mismo realizador de la primera versión, intentando apegarse a Silent Hill 2, el segundo videojuego de la serie.
James (Jeremy Irvine) tiene un encuentro con Mary (Hannah Emily Anderson) luego de un accidente y dicho encuentro parece que es la forma en que James como pintor podrá encauzar su vida y oficio.
Pero la película salta a un futuro y algo ha pasado con Mary, causando que él se encuentre desecho y una carta de Mary lo manda de regreso a su idílico recuerdo que es Silent Hill.
Gans como director y trabajando su propio guion en asociación con William Josef Schneider y Sandra Vo-Anh le da un giro a la construcción del universo de Silent Hill regresando a la idea de los juegos de consola con el personaje buscando una solución a su dilema existencialista.
La primera película de Gans del 2006 construyó de Silent Hill un elaborado universo usando como referencia las minas incendiadas a perpetuidad en territorio de los EUA como Centralia que de hecho en algo fue inspiración para el juego de 1999.
Ahora des construye el mito creado y lo regresa a su origen con el nombre del pueblo como un símbolo para los personajes para bien o para mal o para recuerdos idílicos o pesadillas por la noche.
Así sucede en Terror En Silent Hill: Regreso Al Infierno con James vagando por las calles del pueblo abandonado y sí, las criaturas del “Otro Mundo” vagan por las calles y empeora cuando las alarmas comienzan a sonar.
Igual todo rebajado a querer estar a la par del juego, pero el guión que maneja Gans es uno corregido, aumentado y descuidado.
La desaparición de Mary y la búsqueda de James en Silent Hill viene oscilando de ser un cuento de terror, del género de “almas atormentadas” y sobrevivir para ganar, se gira al camino de un thriller psicológico muy mal puesto en la pantalla grande.
Así tipo a la fuerza debe ser enredado dizque para que la audiencia dizque se ponga a pensar y descifrar qué está pasando en el filme.
Y la verdad todo mundo se pone a pensar “qué demonios está pasando en el filme”.
El estelar Jeremy Irvine no coopera mucho con una actuación totalmente exagerada y luego el guión que se dedica a frenar los sucesos con la excusa de “es para que le pienses” con el personaje sufriendo achaques y devaneos que más que ayudar al filme, lo dejan a uno con el “what” en la boca.
Y luego el personaje de Mary agregándole atributos y personajes que parecen sacados del primer videojuego del ’99 y de la primera película del 2006… que literal, son totalmente olvidados en un abrir y cerrar de ojos.

