Star Wars: The Mandalorian and Grogu (Star Wars: The Mandalorian and Grogu/ EUA, 2026)
Mandalorian & Grogu como parte del universo de Star Wars para TV y ahora transportado de la pantalla casera a la pantalla grande, sigue con las aventuras del cazador de recompensas Din Djarin o Mando como le dicen los amigos y el diminuto Grogu.
En esta historia el mandaloriano busca a Rotta the Hutt, hijo de Jabba the Hutt, secuestrado por los remanentes del recién depuesto imperio.
La misión es contratada por los Gemelos Hutt (presentados en la serie de Boba Fett en Disney TV) y ellos a su vez le cederán al cazador información de una importante pieza entre los imperiales que quieren tumbar a la Nueva República.
No hay nada mas que describir por encima de una super veloz y ágil película que se centra en las peripecias y acción casi suicida del mandaloriano en pos de cumplir su misión y el director Jon Favreau, original creador y realizador de las tres temporadas de la serie en Disney, sabe manejar con confianza el material puesto a su responsabilidad.
La vertiginosa velocidad que usa Favreau para mover la historia no permite al espectador apreciar un desarrollo de personajes, que no lo hay para nada, sino una galería de caras que muchas veces ni a nombre llegan.
Lo único que hay es aventar toda la carne al asador y sí, la producción a primera instancia es impecable, pero a segundo vistazo se mueve en un mar de guiños a todo el universo de Star Wars de una forma u otra, soltando recuerdos y viñetas de otras películas de la franquicia puestas ahí para emocionar a los fans.
Yo soy de los que quedó satisfecho con el material que vi, la historia y aventura que tiene sus raíces en la tragedia japonesa de los 70 Lobo Solitario y Cachorro (de hecho Embo el Cazador, uno de los adversarios del mandaloriano es netamente un ninja japonés).
Y sin dudar con Mando y Grogu literal, apropiándose de cada escena en la que aparecen.
Lo que no me gustó es que sí, la serie de TV logra trascender a la pantalla grande… ¿pero y luego?
La película parece un episodio de 40 minutos expandido a mas de 120 minutos y cedo, Pedro Pascal como titular portando una armadura super pulidita de Beskar es impecable en su rol y ya.
La ambientación, diseño y efectos siguen siendo totalmente retro al estilo de Star Wars de 1977, detalle significativo.
Pero es muy incómodo que el filme no ofrece nada nuevo, no hay personajes parteaguas que cimbran la pantalla, puro extra siendo borrado de la lista por Mando y otra vez, acercamientos de Grogu para reírnos con él como en la serie.
Mínimo esperaba la introducción de algún “malito” tipo el Almirante Thrawn, pero no, nada.
Los Gemelos Hutt nunca llenan ese espacio y sí, Embo el Cazador, presentado en Clone Wars aparece, pero desaparece sin establecer que él ya se llevó de encuentro a los mandalorianos como el mejor cazador de recompensas de la galaxia.
Vistazos a nuevos mundos con habitantes diversos de todos colores y tamaños que son paseos fugaces para el caza recompensas y obvio, seguido por explosiones y escapes.
¿Pero qué pasó con todo lo establecido en tres temporadas del Mandalorian?
Todo se esfuma para una historia dentro de su universo y todo puesto a un lado como un borrón y cuenta nueva, ofrecer espacio para nuevos personajes como Sigourney Weaver asentándose en el universo de Star Wars, pero párenle de contar, no hay mas.
En un momento salen los pilotos de nave tipo X-Wing que han salido en la serie de TV en cameos y también párenle de contar, parece mas despedida de ellos que meterlos a esta nueva faceta del mandaloriano.
Cero cameos del universo de Star Wars de la TV, la verdad esperaba al clan de Mando, a Boba Fett… algo.
Mandalorian & Grogu repito, no es mala, me gustó, me entretuvo, me emocionó, me hizo reír, pasé mas de dos horas feliz de la vida y ya.

