"Dejé un mensaje para ti en la última página del libro"

Les platico:
Así motivaba a mis hijos para que leyeran.
Les pedía que no hicieran trampa, para que no se saltaran toda la lectura del libro que les regalaba.
Y así fomentaba en ellos la paz que da la ciencia: la paciencia.
Hace días, uno de mis muchos “críticos” se descosió atacando mi artículo del día, y miren que escribo a diario, desde hace muchos años y tengo estoicos editores que me publican a diario y también tengo a unos cuantos igualmente estoicos lectores.
Chequé la hora de la mentada “crítica” y ocurrió a los dos minutos de mi publicación.
El tipo ese cometió trampa, pero a la inversa: leyó solo el título y atacó el texto completo.
“Lee mi columna”, le respondí. “Estás insultando leyendo solo el título de mi texto”.
Y entonces recordé dos anécdotas:
- La de mis hijos, cuando estaban chiquitos.
- Mi reencuentro con Elena Poniatowska el 7 de junio del 2016.
Me encontré por primera vez con ella once años atrás, el 14 de septiembre del 2005, y las dos fueron en aeropuertos.
Cuento la historia de la primera vez en mi libro “Irreverente”, presentado el 13 de marzo del 2020, dos días antes de declararse la emergencia nacional por el COVID-19.


