¿Quién le teme o le cree a la Tía Tatis? Diario de una amnesia periodística concertada

A continuación, se presenta una radiografía satírica de este mito de la mercadotecnia digital.
Las Reglas de Oro para Entrevistar a la "Tía"
- Prohibido contar votos: El manual del entrevistador complaciente exige ignorar que el único examen de mayoría relativa de Tatiana en su vida (San Pedro 2009) terminó en un lejano tercer lugar frente a un PRI en plena decadencia local.
- El apellido como chaleco antibalas: Confrontarla con la realidad fría de los datos se interpreta en los cafés políticos como una falta de respeto al abolengo de Manuel Clouthier "Maquío", estatus que le otorga una inmunidad vitalicia para juzgar campañas ajenas.
- El milagro de las redes de 2018: Se mantiene la narrativa de que los memes y Twitter ganaron la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, omitiendo convenientemente un movimiento social y de tierra construido a lo largo de 18 años.
- Silencio en la zona pluri: Ningún comunicador "a modo" osará cuestionar la comodidad de las listas de representación proporcional de la Ciudad de México, una zona de confort donde el rechazo del electorado en las urnas es simplemente un concepto abstracto que jamás altera la nómina legislativa.
El choque de dos mundos: La burócrata del Excel vs. Los operadores políticos del territorio
En el ecosistema de Morena en Nuevo León, el contraste entre ambas figuras es absoluto y explica por qué sus proyectos políticos chocan de frente:
- Tatiana, la aristócrata del sillón: Su experiencia electoral es puramente celestial y proporcional, opera desde la comodidad de las listas plurinominales de la Ciudad de México, donde el voto ciudadano directo es un concepto abstracto que no altera su nómina legislativa.
- Clara Luz, la generala de las urnas locales: A diferencia de Tatiana, Clara Luz Flores sí sabe lo que es ganar una elección personal de mayoría relativa. Fue alcaldesa de Escobedo en tres ocasiones (2009-2012, 2015-2018 y 2018-2020), ganando siempre por voto directo en las urnas.
La paradoja de San Pedro: El día que el PRI humilló a la tía de las redes
La gran ironía para Tatiana ocurre cuando se le cuestiona la efectividad de los otros 6 candidatos.
Quienes critican el paso de Clara Luz Flores por la candidatura a la gubernatura en 2021 suelen olvidar que, en el único examen electoral de voto directo que Tatiana presentó en su vida, el PRI la mandó a un lejano tercer lugar.
Mientras Tatiana se ahogaba en la casilla con sus 14,297 votos bajo las siglas del Panal, el priista Juan Carlos Pérez Góngora la superaba cómodamente con más de 16,000 sufragios.
Es decir, para el estándar sampetrino, la propuesta ciudadana de Tatiana fue menos atractiva que la maquinaria del viejo PRI.
El veredicto de la ciencia política de café
Para los operadores de tierra en Nuevo León, que Tatiana critique o evalúe la competitividad electoral de cualquiera de los otros seis candidatos es el equivalente a que un crítico de cine que jamás ha filmado un cortometraje intente darle clases de dirección a un cineasta de taquilla.
Clara Luz Flores cometió errores históricos en su campaña a la gubernatura (como el famoso video con el líder de la secta NXIVM, Keith Raniere), pero al menos puede presumir que sabe lo que se siente ganar una boleta electoral con su nombre impreso, un lujo que la "campeona del listado" plurinominal todavía no conoce lo que es ganar una elección.
LOS OTROS SEIS CANDIDATOS SE HAN SOMETIDO AL VEREDICTO DE LAS URNAS.
Una conclusión preventiva
Un análisis político objetivo sobre una que abarca los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal), pero que carece de logros tangibles de eficiencia y se caracteriza por la renuncia abrupta a una Secretaría de Estado, revela las profundas contradicciones entre la política de símbolos y la política de resultados.

