
1.
La expresión busca definir a los grandes gurús académicos y, sobre todo, financieros, que elaboran análisis y predicciones cada vez más alejadas de la realidad.
Es una crítica a esos expertos con abundante curriculum, …
2.
… que incluye estudios de postgrado, doctorados en universidades de prestigio, y numerosas publicaciones en revistas especializadas, pero que carecen de contacto con la cotidianeidad de la vida.
Se ven premiados por sus calificaciones en la escuela pero no por la certeza de sus premoniciones; si se equivocan, por ejemplo, en el cálculo del precio del barril de petróleo para el año próximo, no pierden su plaza académica, mientras que la población sufre los efectos de sus errores.
Pero, eso sí, su prestigio no provendrá de la validación de sus predicciones sino de la aprobación…
3.
… de otros IYI.
Se citan entre sí, se convocan a conversatorios -así se les dice ahora a los congresos-, se otorgan premios y crean círculos de expertos a los que solo ellos tienen acceso.
No son humildes, y jamás reconocen haberse equivocado.
Lo curioso y peligroso es que llegan a ocupar puestos de dirección en empresas, instituciones de servicio y ministerios gubernamentales.
Su arrogancia es monumental, y desdeñan con desprecio la experiencia del ciudadano de a pie, a quien tachan de ignorante.
Dialogan con la computadora o el celular, no con la gente de la calle.

