
La presidenta atraviesa por un momento de soledad angustiante.
En las recientes semanas la imagen presidencial se ha visto manchada por la desinformación o mala información que llega al despacho por parte de sus colaboradores, es oportuno revisar y redirigir el timón pues se puede estar en soledad, pero no solo y menos, manipulado por los cercanos.
En las mañaneras se escuchan excusas, justificaciones, defensas a ultranza por los errores del equipo, todo queda en un regaño privado (si es que existe) para los incumplidos, pero la mandataria quien debe exponer su imagen, su credibilidad, su capital político, es quien un día sí y otro también afronta el peso de la responsabilidad y el juicio en la opinión pública.
Se descarriló un tren hace meses y la versión oficial desde la mañanera fue culpar al maquinista por exceder la velocidad de una locomotora manejada sin las competencias para hacerlo.
A la fecha, nadie cree en la versión del maquinista, pruebas documentadas hubo sobre la corrupción del sexenio «macuspano» en los materiales utilizados.
Se descubrió el robo, contrabando y comercio ilegal de combustibles al que optaron por llamar guachicol de cuello blanco, pero nunca salieron nombres o responsables; sobre los involucrados no se supo algo.
En las versiones no oficiales se conoce del involucramiento, nuevamente, del hijo del macuspano, otra vez a dar la cara por culpas ajenas.
Recientemente el poder ejecutivo envió una iniciativa de reforma político-electoral la cual fue rechazada, mientras tanto a la mandataria le informaban que todo iba viento en popa.
Un mes atrás a esta publicación aparecieron derrames de petróleo en las costas del Golfo de México, a la oficina presidencial le venden la desinformación de que aquello era producto de una empresa operando sin controles de calidad.
Casi un mes la versión donde Pemex está limpio, mientras tanto, la imagen presidencial enchapopotada; al final la realidad surge, es la empresa mexicana quien contamina las costas, ¿acaso alguien asumió culpas?
Todo quedó en la manipulación de información por dos funcionarios menores.



