
Alrededor de una mesa probamos, comparamos y, por supuesto, buscamos también qué poner en la copa para acompañarlo.
Y como al parecer nos gusta complicarnos la vida —o simplemente comer bien— , este año decidimos repetir el ejercicio.
Pero esta vez con una condición:
- No se trata de hacer una lista de todo lo que encontramos.
Nos quedamos únicamente con aquello que mantuvo la calidad que recordábamos del año pasado y con esas nuevas versiones que, honestamente, nos sorprendieron.
Porque si algo tiene el chile en nogada es que, aunque la receta tiene una historia y una estructura bastante definidas, cada cocina termina imprimiéndole su propia personalidad.
Y eso, naturalmente, también cambia lo que queremos tener en la copa.
El Lindero + Casa Náufrago Rosé
Comenzamos con El Lindero, una de esas propuestas que vale la pena tener en el radar cuando hablamos de cocina mexicana.
Su chile en nogada tiene ese equilibrio entre lo dulce, lo salado y la cremosidad de la nogada que pide algo fresco para acompañarlo.
Aquí me fui por Casa Náufrago Rosé, elaborado 100% con Syrah.
La fruta del vino acompaña muy bien la parte dulce del relleno, mientras que su frescura ayuda a limpiar el paladar después de cada bocado de nogada.
Un maridaje sencillo, fresco y, sobre todo, muy disfrutable.
Casa El Hidalgo + La Caprichosa Verdejo
Este, sin muchas vueltas, es uno de mis favoritos de esta temporada.
El chile en nogada de Casa El Hidalgo es de esos que entienden perfectamente lo que debe ser el plato:
- Buena ejecución.
- Equilibrio.
- Y una nogada que invita a seguir comiendo.
Para acompañarlo elegí La Caprichosa Verdejo, y aquí la acidez juega un papel fundamental.
El vino refresca, limpia la sensación cremosa de la nogada y, al mismo tiempo, su perfil frutal acompaña muy bien los sabores del relleno.
De esos maridajes en los que, después de probarlos juntos, cuesta imaginar que pudieran funcionar mejor por separado.
Tatemate + Rosé de Monte Xanic
Hay sabores que también vienen acompañados de recuerdos.
Para quienes siguen a Tatemate desde sus tiempos en La Catarina, este chile en nogada seguramente les resultará familiar.
Es una de esas recetas que ya tiene una pequeña historia detrás y que, año con año, uno espera volver a encontrar.
Este año lo acompañé con Rosé de Monte Xanic, 100% Grenache, y la combinación me encantó.
La fruta del Grenache se lleva particularmente bien con la parte frutal del relleno, mientras que la frescura del rosado evita que la nogada se vuelva pesada.
Y quizá eso es precisamente lo que busco en un maridaje de chile en nogada, que el vino acompañe, pero que también te invite a volver al plato.
A'maria + Navarro Correas Brut
Este fue, probablemente, el que más me sorprendió.
No tenía grandes expectativas y terminó siendo una de esas comidas que te hacen pensar:
“¿por qué no había probado esto antes?”
El chile en nogada de A'maria me gustó mucho, incluso en su versión para llevar a domicilio.
Y eso, para mí, ya dice bastante:
Conseguir que un platillo tan delicado conserve su personalidad fuera del restaurante no es poca cosa.
Para acompañarlo elegí Navarro Correas Brut, 100% Malbec. Y aquí las burbujas hacen lo suyo, refrescan, limpian el paladar y ayudan a equilibrar la cremosidad de la nogada.
El resultado es mucho más divertido de lo que podría parecer sobre el papel, una combinación que definitivamente no tenía en el radar y que este año se ganó su lugar.
La Embajada + ¿tequila o vino rosado?
La Embajada es un viejo conocido de esta columna y, precisamente por eso, tenía curiosidad de ver qué encontraría este año.
Y debo decirlo: su receta de esta temporada me impresionó.
En el restaurante decidieron acompañarlo con tequila cristalino, no me disgustó. De hecho, entiendo perfectamente por qué funciona, la textura y el perfil del destilado pueden convivir muy bien con los sabores del platillo.
Pero aquí sí me voy a permitir una pequeña licencia.
Yo lo probaría con un rosado, cualquier rosado con buena acidez y fruta suficiente para acompañar el relleno puede hacer una combinación sensacional.
La frescura del vino, junto con la fruta y la cremosidad de la nogada, me parece particularmente acertada.
Y esa es justamente una de las cosas que más me gusta de hacer este ejercicio, descubrir que no siempre existe una sola respuesta para un maridaje.
Un año después...
Hace un año salimos a buscar nuestros chiles en nogada favoritos de Monterrey.
Este año regresamos por ellos.
Algunos mantuvieron el nivel que recordábamos, otros nos sorprendieron nuevamente, y también encontramos nuevas versiones que merecen sentarse a nuestra mesa.
Porque quizá ese sea el verdadero encanto del chile en nogada:
Una misma receta puede contar historias completamente distintas dependiendo de quién la prepare, y de qué pongamos en la copa.
Así que ya saben:
Si van a comer chile en nogada este año, no se olviden del vino.
Y si necesitan una excusa para probar cinco versiones distintas, bueno, para eso estamos aquí.
