
¿Les platico? ¡Arre!
Vámonos por partes, como decía el Dr. Jack the Ripper durante sus clases de disección anatómica en la irlandesa Escuela de Medicina de Dublín:
Ni un peso partido por la mitad reciben de sus partidos, quienes aspiran a gobernar los 17 Estados que tendrán elecciones para gobernador y alcaldes en 2027, más las legislaturas federales y locales.
La instrucción del binomio AMLO/CSP (Morena); Jorge Romero/Ricardo Anaya/Raúl Gracia/Zeferino Salgado/Víctor Pérez (PAN); Alejandro Moreno/Adrián de la Garza/Paco Cienfuegos (PRI); Dante Delgado/Samuel García/Máynez (MC); los González Torres (PVEM) y la dupla, Lupe y Beto Anaya (PPT, Partido del Poquito Trabajo), es la misma:
Que cada quien se rasque con sus uñas.
Eso es práctica común de los partidos en México.
Durante la dictadura perfecta del PRI y en la Montessori, del PAN, (porque cada quien hacía lo que se le pegaba la gana), lo peor que pasaba era que quienes le metían dinero a las campañas lo recuperaban con contratos.
Eran empresarios, que como cualquier inversionista buscaban el retorno de sus aportaciones a través de asignaciones directas o arregladas; de obras, servicios y “aviadores o recomendados como el de aquí abajo”, colocados en ciertos puestos, más por lealtad que por capacidad.

