Ecos del Día Internacional de la Mujer
Estimada María Elena:
Cuando veo el calendario y mis ojos se fijan en el 8 de marzo, la mente me lleva a ti, pues has sido uno de los pilares del Dia Internacional de la Mujer.
Te conozco desde hace tiempo y a pesar de que estabas en el PRI y yo en el PAN, siempre ha sido un gusto hablar y conocer tu lucha por la igualdad, justicia y derechos político-electorales, para garantizar los derechos de las mujeres mexicanas. No fue fácil romper la sinergia machista.
Tu determinación para confrontar el sistema machista de los institutos políticos y del Estado, defendiendo en la tribuna del Congreso y ante los Tribunales la agenda de las mujeres y compartir el poder con éstas, han sido uno de tus mayores logros, ya que la defensa de los derechos de las mexicanas ha abierto su participación no solamente en la arena política, sino también en muchas actividades productivas y sociales del país.
Tu elevado análisis crítico y visionario, con respecto al estrecho acceso de las mujeres en la política, fue solventando obstáculo tras obstáculo, que bloqueaba a las mujeres a tener pleno derecho político-electoral, sin importar la ideología, siglas o colores de un partido político.
VIOLENCIA POLÍTICA
Durante este proceso, un tema fundamental fue la violencia política contra las mujeres por razón de género; en donde más que abordar el origen estructural de este problema, tu aporte estuvo principalmente enfocado a lo propositivo, en razón de que se tiene identificada la raíz del problema y, por tanto, para ti, resulto más productivo enfocarte al cómo sí.
Un tema que ha despertado polémica es que las mujeres lleguen sin duda, pero que hagan la diferencia, es decir, no solamente es importante que las mujeres se defiendan de la violencia política por razón de género.
MUJERES ENEMIGAS DE LAS MISMAS MUJERES
También es importante que muestren su capacidad profesional y considerar que, así como hay machistas también hay mujeres que son enemigas de las mismas mujeres, ya que su educación y costumbres, les hace actuar como el más acérrimo de los machos, por ello, también deben ser responsables y sancionadas de igual forma por sus actos discriminatorios.
Para el proceso electoral 2021, declaraste con toda firmeza; “ya no hay regreso, en virtud de que, si ya casi el 50% de las diputadas en el Congreso de la Unión son mujeres y casi el 50% son senadoras, el siguiente paso sería bajar a los ayuntamientos que, ahí va a ser muy complejo, pero ya no hay regreso.
La mitad serán mujeres y será conforme a las leyes recientemente aprobadas que son las ocho leyes generales, de las cuales cuatro de ellas son sobre violencia política contra las mujeres por razón de género, yo creo que se va a tener que notar, la resistencia se tendrá que quedar en una esquina por que las mujeres ya sabemos que existen estas leyes y no vamos a permitir atropellos”.
Conclusión: todas las mujeres y hombres deben tener claro que no hay regreso, hagan lo que hagan, esto ya avanzó lo suficiente para que sea respetado.
No solo han sido años de lucha, hay sentencias judiciales y leyes que acreditan la paridad de género, aun así, habrá que estar vigilando todo lo que pase, los ciudadanos, las autoridades y las fiscalías electorales estarán observando, para que la ley se respete.
Es un honor conocerte, María Elena, que seas parte de nuestro entorno social y político.
A través de estas líneas quise mostraste mi agradecimiento, por mis hijas, esposa, hermanas, nietas, pues tu labor va a trascender generaciones y yo puedo decir que te conozco, que platico contigo, que aprendo y disfruto tu presencia y sabiduría.

