EEUU causa desestabilización democrática en América Latina. Episodio 1
¿Les platico? ¡Arre!
La OEA está formada por 32 países, pero en 1999 eran 34 y solo había una dictadura: Cuba, que agonizaba por falta de recursos.
En la primera Cumbre de las Américas realizada por EEUU en 1994, se pronosticó que la dictadura cubana se extinguiría a fines del siglo XXI, que sería el siglo de la democracia plena.
La Carta Democrática Interamericana fue elaborada en la década de 1990 y se aprobó el 11 de septiembre de 2001 en Lima, Perú.
Pero en 1999, Hugo Chávez llegó por la vía democrática al poder en Venezuela y de inmediato corrió a ayudar a la economía cubana.
Entonces se formó una sociedad, donde Chávez aportó dinero y petróleo; Fidel Castro la organización criminal para desestabilizar a las democracias y Lula Da Silva un rótulo propagandístico: el Foro de Sao Paulo, que había formado en 1990, tras la caída del muro de Berlín y la desaparición de la URSS. Todo esto para sostener a la dictadura de Cuba.
En esos años, el comunismo había sido derrotado por el capitalismo y con el Foro comienza una nueva dinámica de desestabilización liderada ideológicamente por Castro, a través de los siguientes ejes de confrontación:
Migrar del capitalismo y socialismo al racismo, sexismo e indigenismo.
Nada había sucedido porque Lula y Castro no tenían dinero; pero llegó Chávez al poder y el petróleo venezolano encendió dicho proceso.
Así, el siglo XXI empieza bajo la sombra de un grupo criminal organizado con rótulo de populismo, dirigido por Chávez -un buen comunicador, hay que decirlo- estructurado estratégicamente por Fidel Castro y operado por el Foro de Sao Paulo, de Lula.
Inmediatamente empiezan a suceder cosas inéditas en los años 90:
- Varios mandatarios democráticos son derrocados; el primero fue Jamil Mahuad, que fue presidente de Ecuador del 10 de agosto de 1998 al 21 de enero del 2000. Mahuad dolarizó a la economía y se le reconoce por su trabajo en la Universidad de Harvard y en su enfoque a la paz y el desarrollo de su país.
- Luego cae Fernando La Rúa, en diciembre de 2000 en Argentina.
- Después, en una cruenta revuelta, tumban a Gonzalo Sánchez de Lozada, de Bolivia, en 2003.
- Otro presidente neoliberal de Ecuador, Lucio Gutiérrez, fue objeto de un golpe militar el 20 de abril de 2005.
Todo esto es atribuido a la sociedad Lula-Castro-Chávez.
Pero el derrocamiento más importante se produjo en la OEA (Organización de Estados Americanos), donde había sido electo secretario general, Miguel Ángel Rodríguez, ex presidente de Costa Rica, a quien le fabricaron una acusación de corrupción.
Por primera vez se presentó un grupo de países que empató a 17 los votos para las elecciones en la OEA.
Los líderes de ese grupo fueron Chávez, Castro y Lula, que habían cooptado a los países del Caribe mediante el petróleo venezolano.
De esa manera, la OEA quedó paralizada.
El 2 de mayo de 2005 convencen a Condoleeza Rice -secretaria de Estado de George W. Bush- para que el ex ministro chileno, José Miguel Insulza, sea secretario general de esa organización.
Paradójicamente, EEUU inclinó la balanza en favor del eje populista desestabilizador Brasil-Cuba-Venezuela, mediante el control de la OEA.
Ahí comienza la expansión del sistema dictatorial impulsado por Lula, Castro y Chávez en América Latina.
El siguiente hecho histórico de esta narrativa es la muerte de Chávez, atribuida a Fidel Castro, cuya dictadura estaba fatigada, fastidiada con el liderazgo del venezolano, que ponía el dinero y por ende, mandaba.

