

¿Les platico? ¡Arre!
Ayer domingo ardieron las redes sociales regias.
Leticia Cedillo, sacerdotisa de Ximena Peredo, embistió a quienes critican su intestinal defensa de la que fuera funcionaria en el gobierno del tal Samuel, ex articulista de un medio local y hoy inexplicablemente profesora de la UDEM.
Actuando NO en base a hechos sino a chismes de feministas dislocadas, Ximena causó un daño irreparable al maestro Felipe Montes, quien fue despedido sin investigación alguna del ITESM, tras 25 años de impartir cátedra.
Montes demandó a Ximena y ganó hace unos días la última instancia legal, obligándola a pagar una reparación económica por el daño causado.
Guadalupe Martínez Rodarte, otra de las defensoras de Ximena, fue a la cárcel por allanar y robar en el domicilio de un colaborador de Grupo DETONA, que le dio voz a Montes en este conflicto que se inició hace 7 años y medio.
Ahora, Leticia Cedillo -que salió del cuerpo administrativo de la OSUANL debido a su beligerancia y otras irregularidades- toma en sus manos la “defensa” de Ximena, embistiendo alocadamente a quien se le pone enfrente.
- Se ostenta como periodista pero no lo es, pues no forma parte de medio alguno.
- Se promueve, promociona y vende como generadora de contenidos pero carece de clientes y bloquea de su página de FB a quienes osan enfrentarla por sus frecuentes desmanes en los chats que todavía la tienen en sus listas.
Ayer se fue contra un conductor de programas del Canal 28 del gobierno de NL, porque censuró a Ximena en sus difamatorios textos contra Montes
Leticia lo acusó de feos delitos y el conductor le pidió que probara sus dichos o de lo contrario la demandaría legalmente.
- Leticia escogió no presentar pruebas de sus acusaciones.
- Prefiere la demanda.
Independientemente de que le van a cumplir su deseo, ¿quién opta por no mostrar pruebas de sus acusaciones?
Obvio, quien no las tiene.
Eso hizo Ximena y ahí la tienen metida en un berenjenal legal.
Lo mismo hace Leticia y va por el mismo rumbo.




