El dilema del 2024
Toda elección presenta un dilema que debe plantearse al electorado.
Una visión sobre su propio futuro.
No el de una entelequia: algo tan sensible, cercano, comprensible y querido como su familia.
- Su hogar.
- Su vejez.
El dilema de una elección posee varios niveles.
El más básico es continuidad o cambio.
Bajo esa dualidad, viene la definición profunda del porvenir de las personas.
¿Cuál es el dilema profundo de la elección del 2 de junio?
Dictadura con pobreza o libertad con bienestar.

Si se respalda la primera, hay que votar por la continuidad.
Si se aspira a la segunda, hay que votar por el cambio.
Esta proposición binaria no es una exageración.
La continuidad del morenato está planteado para destruir a las instituciones, cercenar la democracia, destruir la libertad e instaurar una dictadura de partido único.

Con buenas y malas artes, han ido destruyendo instituciones, sojuzgándolas y centralizando el poder. En la vida cotidiana, juegan con el garrote y la zanahoria.
La zanahoria son los programas sociales y una narrativa bien armada de justicia social. El garrote es un autoritarismo cada vez más duro del gobierno federal y los gobernadores; un rodillo legislativo, y el terror del crimen organizado y el aparato represivo del Estado.
Quien no lo vea, es porque no quiere.
Ahora bien. La defensa de la libertad, ¿da votos?
Sí. Los da, si se traduce adecuadamente.
