El Fosfo-Imperio y sus Mascotas Guindas: La historia de una tragicomedia norteña

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA® La literatura universal siempre ha tenido un arma secreta para desinflar el ego de los gobernantes y exhibir la codicia de los políticos: la risa.

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Calderón DETONA® aquí.
PRESIONA YEscucha
Cargando reproductor...

Desde la antigüedad hasta nuestros días, los escritores descubrieron que cuando el poder censura la verdad, la sátira la disfraza de comedia para meterla hasta la cocina del palacio.

A continuación, una crónica de cómo la literatura universal y mexicana diseccionaría la pifia de Morena en su trato al Gobernador en Nuevo León.

I. La Sátira del Desmadre

Cuando se lee y comprende el estilo de Jorge Ibargüengoitia, el "Cuevanense" que perfeccionó la sátira de enredos, el desastre de la dirigencia nacional enfocado en remediar lo estatal se revela como un sainete de oficinas. 

En su universo, la corrupción, la impunidad y la pendejez no son el plan maestro de mentes brillantes, sino una cadena de torpezas, estupideces, flojera y mezquindad de personajes ridículamente pomposos.

Ibargüengoitia centraría su relato en la llamada de larga distancia entre la CDMX y Monterrey. 

Retrataría a la dirigente nacional gritando al teléfono por la traición, mientras el diputado local en Monterrey le contesta con la boca llena de cabrito, inventando que no fue a votar porque se le atravesó un gato negro en la Avenida Constitución y eso habría alterado "el orden cósmico de la Cuarta Transformación".

II. La Elegancia del Bisturí

Si acudimos a Rosario Castellanos, nos encontramos con una elegancia afilada como bisturí. 

Ella usaba la ironía para desmantelar la solemnidad de los discursos oficiales y la hipocresía de las élites que dicen defender al pueblo pero solo cuidan sus privilegios.

Al ver a Nuevo León, Castellanos escribiría un poema satírico sobre "Los Caballeros de la Silla Naranja", describiendo cómo los legisladores sacrifican los ideales de sus bases con la misma ligereza con la que se cambia de corbata o camiseta.

Su obra demostraría que la retórica de la "honestidad valiente" se evapora rápidamente cuando se enfrenta al aire acondicionado de las oficinas de las familias factureras de San Pedro.

El Enfoque de Autores Extranjeros y la Sátira Universal

El maestro de la ironía macabra, Jonathan Swift, autor irlandés de Los viajes de Gulliver y Una modesta proposición, utilizaba la seriedad absoluta para proponer las soluciones más salvajes y ridículas, desnudando la frialdad matemática de los gobernantes.

Swift escribiría un ensayo proponiendo solemnemente que, para solucionar la parálisis del Congreso regio y ahorrar en el presupuesto de salud, se apruebe una ley que obligue a los diputados de Morena a contraer infecciones estomacales crónicas los días de votación importante. 

Así, el erario no gastaría en justificantes médicos falsos y el Gobernador podría mandar por decreto, sin necesidad de andar simulando que compra voluntades sin conciencia.

El cirujano de la hipocresía totalitaria, George Orwell, usó en Rebelión en la granja la fábula de animales para demostrar cómo los discursos revolucionarios terminan convertidos en los mismos vicios del pasado, con un estilo directo, punzante y carente de piedad.

En la versión neoleonesa de la granja de Orwell, los cerdos guindas de la capital darían encendidos discursos sobre cómo combatir a los lobos del PRIAN

Sin embargo, al caer la noche, los cerdos locales de la granja regia se meterían en secreto a la casa del granjero naranja para negociar las raciones de alimento a cambio de su sumisión.

La Farsa de la Complacencia y la Ceguera Voluntaria

La narrativa de una comedia donde un grupo de actores bufos comete torpezas sistemáticas con la total aprobación, complacencia o ceguera de sus superiores se define técnicamente en la literatura y el teatro como una Sátira de Enredos Burocrática, y en política como una Farsa de la Complacencia.

Aquí se ejecuta la "Ceguera Voluntaria Culposa de la Cúpula". 

La dirigencia nacional actúa como el clásico "marido engañado" de las comedias de la calle: todo el vecindario sabe lo que está pasando y hay pistas por todos lados, pero ellos deciden creer las excusas más absurdas porque aceptar la realidad implicaría admitir que fracasaron como estrategas.

La cúpula de la Ciudad de México prefiere mantener la solemnidad de sus discursos mientras sus subordinados le desarman el teatro por la espalda.

Esto provoca la Institucionalización de la Transformación de la Torpeza, donde el error reiterado se vuelve el método de operación estándar.

Lo que en cualquier lógica pragmática sería visto como un suicidio político (como quedar en cuarto lugar en la elección de gobernador), dentro del guion burocrático se disfraza con boletines oficiales que celebran "la madurez interna" o "procesos de sanción disciplinaria" que llegan exactamente tres años tarde.

El Manual del Autogol o el Suicidio Político. Por Morena

El error más ridículo y trágico en la política no es perder una batalla.

El verdadero analfabetismo estratégico es tropezar dos veces con la misma piedra naranja, culpar al orden transformador cósmico y pretender que la caída fue una estrategia de la astucia. 

Es subirle el sueldo, pagarle los viáticos y aplaudirle de pie al soldado que te va a fusilar.

Al final, la "alta estrategia" de Morena en Nuevo León pasará a la historia como el peor negocio de la política regia. 

Creyeron que dándole oxígeno y presupuesto al TikToker de la Macroplaza lograrían extinguir al PRIAN por completo. Pero en la selva del New Lion, el tiro les salió por la culata.

Los estrategas morenistas del centro no solo le entregaron las balas al verdugo naranja creyendo que apuntaría al PRIAN, sino que la aberración naranja usó esos mismos recursos para almorzarse cruda a la militancia guinda:

  • Le compraron alimento premium al cuervo.
  • Le abrieron la jaula en el Congreso local.
  • Le financiaron los tenis fosfo al chofer del Tesla que los atropelló en las urnas.

La dirigencia morenista crió al cuervo naranja para que picoteara al PRIAN, pero olvidó la regla de oro del poder: el animal hambriento no respeta acuerdos con la hoy cúpula culposa; simplemente devora al ciego que le abre la jaula y le sostiene la mirada. 

El cuervo no los dejó ciegos por accidente; ellos mismos pagaron la ejecución por adelantado, pidieron factura y todavía dejaron propina.

Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.