Se terminó el mundial… ahora si, volvamos a salir a comer

Cambiamos horarios, improvisamos reuniones y elegimos restaurantes más por la pantalla que por la cocina.
Ahora que el silbatazo final ya sonó, es momento de volver a esos lugares donde la comida es la verdadera protagonista.
Aquí les dejo cinco restaurantes que, quizá, pasaron desapercibidos durante la fiesta del fútbol, pero que definitivamente merecen una visita.
Comedor La Miga
Hay restaurantes que sorprenden una vez, la Miga tiene algo mucho más difícil, la constancia.
Aquí el servicio es impecable, la cocina rara vez falla y siempre sales con ganas de regresar, mi único consejo es llegar temprano, porque encontrar fila es casi una garantía y también una buena señal.
Veldee
Pequeño, casual y muy bien ejecutado.
Veldee tiene esa atmósfera que invita a quedarse platicando durante horas, si hace semanas que no ves a esos amigos con los que solo intercambiaste mensajes durante el Mundial, este es un gran lugar para reencontrarse.
Zatziki
Si algo nos dejó esta Copa del Mundo fue el gusto por recorrer distintas culturas sin salir de la ciudad.
Zatziki lleva años siendo uno de esos clásicos que nunca pasan de moda.
Cocina griega honesta, sabores frescos y una propuesta que siempre vale la pena redescubrir.
Irupé
En pleno Centro de Monterrey se esconde una de las aperturas que más me han sorprendido este año.
Irupé es pequeño, acogedor y con una cocina argentina que entiende perfectamente que no todo gira alrededor del corte de carne.
Un lugar con mucha personalidad que merece mucho más ruido del que ha recibido.
Ronin
Para quienes solemos tomar la carretera con frecuencia, Ronin se ha convertido en una parada obligada.
Este petite Japan demuestra que no se necesita un gran espacio para ofrecer una gran experiencia, si pueden acompañarlo con una buena copa de vino, la visita sube todavía un escalón más.
Después de un mes en el que el fútbol acaparó conversaciones y reuniones, vale la pena recordar que los restaurantes siguen ahí, haciendo lo que mejor saben hacer:
Recibirnos con una buena mesa, porque los mundiales duran un mes, los buenos restaurantes, por fortuna, están abiertos todo el año.

