El nefasto "destino manifiesto" de la "Doctrina Trump"


Les platico:
También hoy le toca al mundo entero con la aplicación de los aranceles recíprocos anunciados por Trump el pasado martes.
Raíces
"Para un abusivo, un dejado. O para tal p3nd3jo, tal picudo".
Esta frase de mi abuela la ex alcaldesa aplica al gobierno mexicano de mediados del siglo XIX, que dobló las manos facilito diamadre al no saber defender nuestro territorio a manos del "destino manifiesto" norteamericano.
Todo se remonta a la frase del periodista John L. Sullivan a mediados de 1845, al argumentar que Estados Unidos tenía el destino obvio, o “manifiesto”, de expandirse por el subcontinente norteamericano.
Esta visión reflejaba un sentido divino de superioridad que permeaba la cultura y las políticas de esa época.
La idea se convirtió en una doctrina política y social que justificaba la expansión de EEUU sobre territorios indígenas y no anglosajones de otras naciones, pasando por encima de derechos y soberanías.
Esta ideología se convirtió en un aspecto fundamental de la política nacional y de la exterior estadounidense.
Tras arrebatarles sus tierras a los pueblos indígenas norteamericanos, vino la anexión de Texas en 1845, seguida por la guerra contra México que terminó con la anexión de la mitad de nuestro territorio en 1848.

En 1862, la Ley de Asentamientos incentivó a los colonos a moverse hacia nuevas tierras, mientras que el fin de la guerra civil en 1865 enfocó la atención al oeste, hacia donde se desplazó el país desde las costas del Atlántico.
En 1867, el gobierno norteamericano compró Alaska a Rusia, en 7 millones de dólares-oro.
Los zares sintieron que los gringos les hicieron un favor, pues ese territorio -que une a América con Asia a través del Estrecho de Bering- les representaba un dolor de cabeza, debido al clima inhóspito y a la imposibilidad de poblarlo mediante colonos rusos.

