
Panamá.-
Les platico: Su segunda lengua es el castellano. Su primera, el guna yala.
No son muchos -apenas 40,000 de los casi 5 millones que habitan en Panamá- pero los gunas son poseedores de uno de los archipiélagos más bellos del continente americano:
Las 365 islas de San Blas, que son frontera entre Panamá y Colombia.
Para llegar a cualquier de ellas hay que moverse desde la ciudad de Panamá en un vehículo 4x4, pues el último tramo de la carretera que conduce a los embarcaderos es sinuoso, angosto y empinado.
Aunque está dentro del territorio panameño, todos los visitantes debemos mostrar nuestros pasaportes para que se nos permita entrar a las tierras de los gunas.
Su máxima autoridad es el Shaila, un cacique para cada región de este pueblo originario de Centroamérica.
LAS MOLAS.
Dejo para otra ocasión mi relato de una de las muchas veces que hemos pasado semanas enteras en San Blas, la comunidad con autoridad autónomo de los gunas yala que convive con el gobierno establecido de Panamá.
La irreverente de mi Gaby fue seducida como sucede con muchas personas, por el arte de las molas.
Son verdaderas obras de arte que las mujeres bordan sobre lienzos de una tela a la que llaman poplin.
Luego los cosen en bolsas de una especie de yute color café claro. Usan hilos multicolores de poliéster y agujas número 12.
Se llaman molas cuando ya están terminadas pero antes y durante el proceso reciben el nombre de moras.
Los diseños son dibujados con precisión milimétrica utilizando tijeras.


