El precio de una ocurrencia
Flota. Ahoga. Naufragan.
En los países industrializados y en los ex colonialistas, los precios de los energéticos destrozan las economías de clase media. Las empobrecen. A mayor demanda el precio se incrementa.
En México, la aplicación alta de subsidios, por parte del gobierno federal, ha frenado muchísimo la inflación. Los empresarios e inversionistas basan, además de los carteles criminales, los precios de la canasta básica y servicios en los combustibles fósiles.
Por lo pronto los próximos 20 años no descenderá su uso y menos el cambio climático. Mantener las inversiones en PEMEX hará imposible a quienes invierten del extranjero, con los precios regulados. Desarticula la sangría del PRIAN con sus mecenas y socios, en contra de la nación.
Las energías limpias deberían considerarse hasta el punto de equilibrio de las finanzas federales. Vivir como Dinamarca o Suecia es como tratar convertir las villas perdidas del estado de México en Polanco o San Pedro Garza García.
Manuel Barlett y Andrés Manuel, hasta donde alcance este sexenio, después de la simulación orquestada desde la Presidencia para la revocación de mandato, tienen como obligación moral igualar los indicadores de felicidad.


