
EN NUEVE meses, tiempo récord, que lleva el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, su partido Morena, ha extinguido organismos autónomos, realizó la elección judicial y aprobaron leyes para el control político y social como las de Telecomunicaciones, del Sistema Nacional de Inteligencia, de Población y de la Guardia Nacional.
Ahora, a partir del 1 de septiembre, en el nuevo periodo del Congreso federal, con una reforma electoral, podría cerrar el 2025 con un modelo hegemónico superior al que conocimos con el viejo PRI que todo dominaba…
A SANSÓN, le falla la melena…
LA VERDAD, es que el sistema en el poder, pese a su enorme fuerza, no las tiene todas consigo en diversos temas, como el de la economía, que empieza a hacer agua, por disminución de reservas y remesas, por presiones inflacionarias, recesivas y desempleo, por las políticas arancelarias de Trump en Estados Unidos; y en materia de seguridad, porque los niveles de violencia del crimen organizado se ha salido de control.
Y en algunos estados que gobierna, los abusos y la falta de resultados han generado un rechazo creciente, que podría darle un descalabro en las próximas elecciones…
GUILLERMO Lerdo de Tejada escribió en El Heraldo de México que este embrollo quedó de manifiesto en los recientes comicios de junio en Veracruz y Durango, donde PRI, PAN y MC lograron victorias significativas, y encendiendo las alertas en Palacio Nacional.
Además de un contexto fiscal adverso y presiones presupuestales, que harán cada vez más difícil ampliar -o incluso sostener- las transferencias directas, eje del aparato clientelar…






