El surrealismo mexicano en versión 4T
André Breton estaría feliz y satisfecho de tener en nuestro tiempo tantos lideres políticos entre sus más fieles discípulos; uno de los ellos es nuestro presidente, como el más fresco y transparente ejemplo.
En el corto espacio de una semana, dio una muestra del surrealismo que encabeza al tratar de vincular cinco acciones que solo tienen sentido si les observa y juzga a la luz de esa corriente político-filosófica.
El mismo Breton se quedaría sorprendido de cómo en tan pocas generaciones, un solo personaje ya logró instalar en el imaginario colectivo la creación de este pensador como práctica corriente y solución para gobernarlo todo.
Ante la invasión del fentanilo en el gusto de los usuarios de drogas de los EU, el gobierno norteamericano se lanzó contra el de México por su pasividad y tolerancia -según ellos - hacia la flácida y débil frontera por el lado mexicano.
Poco tardó en difundirse la postura de los EU de culpar a México de su problema cuando AMLO, como buen bretoniano, salió a tratar de que China "le contara un cuento chino", y lo consiguió de inmediato.


