
Presentes como testigos, tres espadas de la política y un matador con 60 años de haber tomado su alternativa.
Una buena corrida donde el público fue testigo de las andanzas de un torero que nunca dejará de serlo, que nos dio capotazos de historia y de palabras que casi nos hacen llorar al contarnos cómo fue su debut al tomar la alternativa.
Nos platica que no pudo convencer y pidió una segunda oportunidad en momentos difíciles de su vida, y regresó a la Monumental y logró convencer.
Emociones y recuerdos nos envolvieron y metieron a todo el público en su historia; hasta los exgobernadores de Nuevo León y Tamaulipas se vistieron de luces y nos contaron su admiración por Eloy.
Sin ser expertos en la tauromaquia, lograron un par de buenas banderillas y el público les aplaudió.
Gracias, Eloy, por lo que eres, sin olvidar a tu gran compañera, tu señora esposa, que junto con tu familia te dieron fuerza en toda tu carrera.
Mi cámara es muda, son las fotos las que hablan, pero hoy tenía que decir algo: ¡bravo, matador!


