
¿Les platico? ¡Arre!
Tenía éstos apuntes bien guardados, con un letrero al que le puse SÍ, atendiendo el consejo que me dio Alejandro Jodorowsky, cuando lo encontré hace 20 años de pura casualidad en un café de la Colonia Roma, en la Ciudad de México.
Si sigues leyendo, más adelante verás la importancia de esos SÍ.
Eran tiempos en los que a las celebridades no se les pedían selfies, ni fotos; si acaso un autógrafo, como el que atesoro de Elena Poniatowska, una vez que me la encontré sentadita en un aeropuerto, donde después de voltear a verme escribió: “Para Plácido, entre dos aviones que nos lleven al cielo”. (Y sin pedírselo, al reverso de esa dedicatoria incluyó su teléfono particular...)
(Comentario al margen: Es mentira vil lo que Sanjuana Martínez La Loca propaga por ahí, de que ella me presentó a Elena Poniatowska. Cuando se dio el breve encuentro entre los tres, hacía 11 años ya que yo conocía a "La Princesa Roja". Aquí están las evidencias:)
En cambio, ni autógrafo tuve chance de pedirle a Jodorowsky porque estaba rodeado de gente, cumpliendo un contrato que firmó consigo mismo para dar una sesión de psicomagia una vez a la semana, después de haber memorizado los 78 arcanos del Tarot de Marsella.
Lo hizo por más de dos décadas cumpliendo esa promesa, tras la muerte de su hijo Cristóbal Jodorowsky Trumblay, a los 57 años:
Una vez a la semana se reunía en un café de la ciudad donde se encontrara, para ofrecer consejos y consultas sin costo a personas a quienes preguntaba sobre su pasado, y les ayudaba a solucionar situaciones sobre su presente. A esto, le llama psicomagia.
Busqué los apuntes que hice de aquél encuentro con él en la Colonia Roma. Fue fácil hallarlos, bastó con que buscara donde tengo lo guardado con los letreros del SÍ.
Aún tengo algunas cosas guardadas en el cajón de los NO, pero no estarán conmigo mucho tiempo…. Me estoy desprendiendo de ellas inmisericordemente.
Leí los apuntes que tomé a mano-rápida, casi en taquigrafía, mientras lo escuchaba dar sus consultas.
Espero que tu paciencia -querido detonauta- te permita leer hasta el final porque creo que hay algunas perlas de sabiduría que -al menos a mí- me están cambiando la vida. ¿Va? ¡Va! Y por favor tomen en cuenta que...

