
¿Les platicamos? ¡Arre!
Justo Elorduy, nuestro crítico de cine, anda en España y le tocó ver allá el partido en el que la Selección de ese país eliminó a Bélgica.
Esta crónica la escribo en colaboración con él. El primer apunte le corresponde:
Se vive un intercambio de prioridades momentáneas en Santiago de Compostela.
De la espiritualidad de los peregrinos llegando a la Plaza del Obradoiro a descansar ante la Catedral de Santiago de Compostela -luego de días de caminatas introspectivas espirituales- ahora, el balón de fútbol manda en la pasión de los españoles.
Ahora sí, como dice el dermatólogo a su paciente adolescente: ¡Al grano!, o sea, al partido, sus implicaciones y derivaciones:
España quedó citada con este resultado, con Francia el próximo 14 de julio, día nacional de los galos, por un puesto en la final, que se medirá contra el vencedor
Y lo hace después de sumar su quinto triunfo en el torneo y su 37º partido oficial sin conocer la derrota.
Además, la "Roja" cerró de esta manera una supurante herida histórica con los cuartos de final y Bélgica, ya que los "diablos escarlatas" apearon en esta misma ronda al combinado nacional en México 86.



