¿Está en chino? No para México. Episodio 11 de mi saga sobre Macario

Les platico en el Cajón de Sastre el 11º episodio de mi saga sobre el pensamiento de Macario Schettino pero antes, quiero referirme a lo que percibo -y me preocupa- respecto al meteórico ascenso en la popularidad de Xóchitl Gálvez.
Confirmé mi preocupación ahora que la vi y escuché durante su visita a Nuevo León, donde departió con miles de personas de prácticamente todos los segmentos.
En los eventos que le organizaron llenó los lugares hasta las banderas.
Por cierto, habíamos quedado en que la entrevistaría a su llegada a la casa del empresario sampetrino Gustavo Mario de la Garza Ortega, pero cuando la abordé apenas llegó, me dijo que no tenía tiempo porque solo estaría unos cuantos minutos en la reunión que había preparado su anfitrión para unas 40 personas.
Pero se quedó mucho más de una hora, lo cual me hizo recordar la vieja frase de: “piensa mal y acertarás”.
En fin, arrieros somos…
¿Xóchitl gana simpatías en base a groserías?
Trae un angelote del tamaño de México, pero falta que muestre el filo de sus armas.
No son tiempos todavía, porque lo prohíben las leyes electorales, pero el electorado pensante quiere saber algo más que su historia de las gelatinas y los tamales.
En todos los eventos que tuvo en NL repitió eso en sus mensajes, aderezado con las mismas palabras altisonantes.





