Opinión

¿Estamos expuestos en NL a que espíen nuestros datos personales?

Eloy Garza DETONA: En 2001, como director de Análisis Político en la Secretaría de Gobernación (SEGOB), se me pidió contribuir al diseño de una plataforma oficial para recolectar datos biométricos (huellas dactilares y fotografías) de migrantes que ingresaban o salían del país.
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Por Eloy Garza
Foto tomada de la red.
Esta base de datos, plenamente legal, pasó a formar parte del Instituto Nacional de Migración (INM). 

Nuestra plataforma, que fue pionera en su ramo, la ampliamos a la Secretaría de Seguridad Pública (hoy Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana), que comenzó a identificar a los detenidos, cruzando sus datos con el llamado Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares (AFIS). 

De esa misma plataforma se basó el Registro Nacional de Población (Renapo) para crear la Clave Única de Registro de Población (CURP). Primero se levantaban datos biométricos y, después, se añadieron huellas y fotografía. 

Fuimos pioneros en este tipo de plataformas, que culminó en un decreto para reformar la Ley General de Población (2018). Así, Renapo recabaría datos biométricos para la emisión de una Cédula Única de Identidad. 

Ya para aquellos años, las bases de datos biométricos de las empresas tecnológicas superaban con creces a las plataformas gubernamentales mexicanas, con software más avanzado de huellas, reconocimiento facial y de iris que los que usaba, por ejemplo, el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT).

Recuerdo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional este padrón en 2022 porque violaba los derechos de privacidad, pero eso no impidió que en 2023 se formara el Sistema Nacional de Registro e Identidad (SID) para todos los registros civiles del país. 

Ahora, se ha levantado un escándalo por la iniciativa que se presentó ante el Senado hace una semana para reformar la Ley General en Materia de Desaparición Forzada y convertir la CURP en un documento de identidad digital obligatorio, al mando de la SEGOB bajo su titular Rosa Icela Rodríguez y gestionada por la recién creada Agencia de Transformación Digital (ATDT), que encabeza el experto tecnólogo José Antonio Peña Merino, mejor conocido como “Pepe” Merino, muy cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum. 

  • ¿Realmente con estos datos se facilitará la búsqueda de personas desaparecidas, un problema gravísimo en México?

- Sí. No tengo la menor duda, sobre todo ahora que salió a la luz pública el caso del rancho Izaguirre en Teuchitlán. 

  • ¿Está expuesta esta plataforma a ser hackeada?

- Sin duda alguna.

Es más: ha sucedido varias veces.

Ni modo.

Así pasa aquí y en China.

No hay forma de salvarse del eventual hackeo.

Aquí, el que no cae resbala y se aprende sobre la marcha.