SIN CENSURA

De un veterano de la CIA a los regiomontanos

Eloy Garza DETONA® El veterano de la CIA, amigo mío, me lanzó una advertencia:

Por Eloy Garza
Eloy Garza - avatar
.
PRESIONA YEscucha
Cargando reproductor...

Tu mayor riesgo como analista, Eloy, no es que te falte información. 

Es que estés convencido de haber entendido todo demasiado pronto.

Estábamos ayer en un departamento de Miami, frente a la bahía.

En la CIA enseñan cómo un agente, por más adiestrado que esté, puede equivocarse cuando trabaja con rumores, filtraciones, datos incompletos y versiones interesadas.

Le pregunté si le había pasado a él estando en activo y me respondió que muchas veces. 

Podían cambiar las tecnologías, pero los sesgos humanos son prácticamente los mismos. 

Los analistas como yo, pero también los agentes de inteligencia como él e incluso muchos empresarios, no observamos la realidad de manera neutral. 

La interpretamos desde creencias previas, experiencias, prejuicios y modelos mentales que rara vez sometemos a revisión.

Tres profesiones distintas, el mismo problema mental.

—¿Cómo lo evito? —le pregunté.

No se evita, se previene. 

De hecho, hay una herramienta que tiene muchos años en la CIA denominada “Análisis de Hipótesis en Competencia”. 

Su principio es sencillo: 

Antes de concluir, hay que plantear varias explicaciones posibles y comparar cada evidencia contra todas ellas.

Supongamos que aumentan los decomisos de combustible ilegal, o sea, de huachicol. 

Una explicación sería que el gobierno de Sheinbaum está combatiendo con éxito el huachicol.

Pero existen otras explicaciones posibles, igual de válidas, puede haber aumentado el contrabando. 

  • Puede tratarse de una campaña mediática.
  • Puede existir una guerra entre narcos.
  • O quizá una red esté siendo golpeada para proteger a otra.

El error consiste en elegir la primera explicación y comenzar a reunir argumentos a su favor.

—Ya te entendí —le dije—. 

No se trata de buscar las pruebas para que mi hipótesis sea correcta, sino al revés, de preguntarme qué podría demostrar que es falsa.

Un discurso contra la corrupción, por ejemplo, de un senador al que le encanta presumir en Instagram, puede ser compatible con casi cualquier escenario: 

  • Combate real.
  • Simulación.
  • Intención electoral o encubrimiento. 

Por eso tiene escaso valor probatorio.

En cambio, detener a beneficiarios de alto nivel, asegurar activos, cancelar permisos y procesar a integrantes del propio grupo político implica costos. 

Los hechos costosos dicen más que las declaraciones. 

¿Ya me explico?

Lo que dice este veterano es una lección para el periodismo regiomontano, que es el que me interesa porque formo parte de ese ecosistema.

Una grabación, una filtración o un testimonio pueden producir una nota o una columna de prensa fregona. 

Pero no son forzosamente verdaderos.

Los periodistas trabajamos con fuentes que casi siempre tienen intereses. 

  • Un funcionario filtra un chisme para golpear a un rival.
  • Un empresario entrega documentos para protegerse.
  • Un operador político le desliza una exclusiva a Eloy para instalar una narrativa.
Por eso hay que separar tres niveles: lo que sabemos, lo que inferimos y lo que opinamos.

Si un político poderoso, de esos que salen en los panorámicos, se reúne con un adversario político, ese es el hecho.

  • Que esté preparando una traición es una inferencia tuya.
  • Que el gobierno esté a punto de quebrarse es una opinión. 

El problema comienza cuando los tres niveles se presentan como si fueran lo mismo.

¿El método también les sirve a los inversionistas de San Pedro? 

A los inteligentes, sí, a los imbéciles (que también los hay), no.

Quien decide colocar dinero en una empresa debería preguntarse antes qué alternativas existen:
  • ¿la empresa está subvaluada?
  • ¿El mercado exagera un problema temporal?
  • ¿Los buenos resultados son sostenibles?
  • ¿La tesis depende de una sola cifra, de un simple asesor financiero rollero (abundan) o de un informe demasiado optimista?

Por eso, es más conveniente retirar mentalmente la principal evidencia y observar qué queda.

Si una conclusión se derrumba al eliminar una sola fuente, un documento o una cifra, entonces no estamos ante una tesis sólida, sino ante una apuesta frágil.

Eloy Garza
Es abogado, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Escribe para diversos medios de comunicación.