Un regreso eterno a las virtudes de la austeridad y la honestidad

Ernesto Pompeyo Cerda Serna DETONA® Iniciamos un análisis sobre la ética del eterno retorno aplicada a la austeridad y la honestidad gubernamental del mandato de Ruiz Cortines (hace poco más de siete décadas).

Por Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Adolfo Ruiz Cortines.
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Si cada acto de gobierno tuviera que repetirse por toda la eternidad, ¿cuáles de Adolfo Ruiz Cortines elegiríamos para cimentar el México de 2026?

Bajo esta interpretación, el eterno retorno es el "peso más pesado": un pensamiento que nos presenta el dilema de la alternativa trágica frente a la afirmativa. 

En la visión trágica, la idea de que la vida se repetirá idéntica, instante tras instante, puede "aplastar" a quien lleva una vida desdichada. 

En contraste, la visión afirmativa invita a la transformación y rectificación ante la repetición; es la alegría de afirmar cada momento como digno de ser vivido, forzándonos a evaluar nuestra existencia y a vivir intensamente cada instante. 

La valía del eterno retorno radica en su función como un experimento mental radical. 

Nos obliga a afirmar la vida en su totalidad, con intensidad y plenitud, para transformar los hechos que desearíamos que acontecieran en el retorno perpetuo. 

Al rescatar el "aquí y ahora", le otorga un valor absoluto frente a la concepción lineal del tiempo, transformando nuestra existencia en un acto de autosuperación hacia un nuevo humanismo.

Un mundo que a menudo se percibe como fugaz, tendemos a pensar que nuestras malas acciones o momentos de debilidad no importan porque "pasarán". El eterno retorno elimina esta excusa.

La importancia de este concepto no radica en saber si el universo es físicamente cíclico, sino en transformar nuestra relación con el tiempo. 

Nos desafía a abandonar el "piloto automático" y a construir una subjetividad basada en la voluntad y rectificaciones la alegría de ser quienes somos, una y otra vez. 

La historia de la humanidad —y México no es la excepción— suele narrarse como una sucesión de crisis. 

Sin embargo, bajo la superficie late una constante: la dignidad humana como el eje sobre el cual el mundo recupera su equilibrio. 

Cuando la ambición o la corrupción amenazan con desintegrar el tejido social, emerge un arquetipo —un líder, un símbolo— que restaura el orden mediante la sobriedad. 

"Tu integridad es tu destino... es la luz que guía tu camino".
Ernesto Pompeyo Cerda Serna
Correo: cerda999@hotmail.com Contador Público y Auditor. Socio del Despacho D. E. C. y Miembro del Despacho Internacional PKF North American. Autor de los libros. Adiccionario Político. Kratologia. Literatura y Poder.