En el vaivén implacable de la vida, te dejo con tu vida, tu trabajo, tu gente.
Con tus puestas de sol y amaneceres, me alejo, sembrando tu confianza en un mundo que desafía lo imposible.
Te dejo junto al mar, descifrando mi ser en soledad, ya sin mis preguntas a ciegas ni mis respuestas fragmentadas.
Me alejo dejándote frente a un mar ficticio, símbolo de lo que nunca fuimos, mientras intento descifrar mi ser en soledad.
Ya no quedan preguntas sin respuesta ni respuestas a medias.
Mis dudas, frágiles y lacerantes, nunca te pertenecieron realmente.




