
¿Les platico? ¡Arre!
De acuerdo de acuerdo, la primera filtración de los hechos sobre Préstamos Feliz estuvo a cargo de un medio que tiene más de 100 años de existencia.
Harina de otro costal es que no hayan verificado los datos que le pasaron a su redactor, que por cierto es un venerable jubilado que escribe a destajo en la sección de Negocios.
Pero de ahí en adelante, los anodinos anolistos de pacotilla que ahuevan en chats y redes, se desataron con mil y una conjeturas.
Puras interpretaciones de sus desamueblados cerebros, producto de copias o pomposas disertaciones en Facebook, donde se auto nombran “creadores de contenido”.
Como botón de muestra de su excelsa ignorancia, incluyo en seguida un extracto -porque no aguantarían el video completo- de la “disertación de uno de ellos” sobre la expropiación petrolera y el accidente en la refinería Dos Bocas.
Escúchenlo decir “DILAPILA” en vez de DILAPIDA… recursos el gobierno.
Y más adelante, el susodicho que rebuzna al nombre de Luis Gerardo Treviño, les envió un abrazo a las 5 personas fallecidas.
A ver si lo dejan entrar al cementerio donde yacen sus restos para que les dé uno de esos abrazos que él “DILAPILA”, a la par de su docto y ho-ho-ho-coso conocimiento de la lengua.
El agravante de este tipo -que de todo opina- es que es un empleado menor de la secretaría del Medio Ambiente del gobierno de Samuel García, quien al verlo hacer tales desfiguros, uno de estos días le va a pedir: “Tú no te arranques, compadre”.
DOBLE RIESGO. DOBLE TRAICIÓN:
Préstamo Feliz es otro colapso que expone a las SOFOMES y la nula acción del gobierno federal y otros organismos, por proteger al mercado.
El caso de Préstamos Felices en 15 Minutos S.A. de C.V., SOFOM ENR, conocida comercialmente como Préstamo Feliz, es uno de los mayores escándalos financieros recientes en el sector no bancario mexicano.
La empresa, con sede en San Pedro Garza García, NL, enfrenta procesos penales, mercantiles e internacionales por presunta administración fraudulenta que podría superar los 2,500 millones de pesos en México y 282 millones de dólares en EEUU.
El expediente no sólo involucra a directivos y fondos internacionales.
También arrastra a instituciones bancarias fiduciarias, jubilados mexicanos y estadounidenses, y abre interrogantes sobre la supervisión de las SOFOM Entidades No Reguladas (ENR).


