SIN CENSURA

¿Difundir fraudes fortalece a NL? Sí

Eloy Garza DETONA®  Algunos lectores se han quejado de El Horizonte y esta columna de opinión. Piensan que denunciar y difundir fraudes inmobiliarios o financieros daña la imagen económica de Nuevo León. Es decir, nos hace ver mal a los nuevoleoneses. 

Por Eloy Garza
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Arriba a la derecha, José Lobatón, presumiendo uno de sus muchos viajes a Europa; ahí con Ronaldo, ex estrella del Real Madrid. Arriba a la izquierda, la marca del descrédito. Diseño por Edwin Sánchez Landeros / DETONA®
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Esa preocupación de lectores, con buena o mala fe, confunde por completo el problema con la solución. 

Me explico:

Al dar a conocer estos casos, se fortalece la persecución de delitos de cuello blanco y se protege a más víctimas.

Así me lo reconoció recientemente el fiscal general Javier Flores. 

El fiscal me dijo que la publicidad de los casos ha incentivado, no disminuido, las denuncias. 

Y aquí cabe aclarar que sin denuncia no hay persecución y el delito quedaría impune. 

  • Según la ENVIPE del Inegi, la tasa de fraude en Nuevo León subió 23% el año pasado.
  • Pasamos de 9,348 a 11,503 delitos por cada 100,000 habitantes. 

Y un porcentaje similar se registra en lo que va del año. 

Ese incremento refleja que más afectados se animan a reportar cuando conocen que no están solos. 

Esto gracias a este medio de comunicación, entre otros actores de la opinión pública. 

El fraude inmobiliario y financiero se mantiene como uno de los principales delitos patrimoniales.

Al agrupar los casos en bloques, en lugar de analizarlos de forma aislada, facilitamos entre todos la investigación y motivamos a más víctimas a presentar querellas. 

  • Casos como Proyectos 9 (más de 400 denuncias y daños superiores a $1,000 millones de pesos).
  • Préstamo Feliz (alrededor de $3,000 millones).
  • Trínitas (cerca de $2,500 millones).
  • O Grupo Peak (más de $200 millones) ilustran la magnitud de la bronca que aquí hemos expuesto una y otra vez. 

En los últimos años, los fraudes inmobiliarios y financieros en la entidad han generado afectaciones cercanas a $7,400 millones de pesos. 

Y son estimaciones conservadoras. 

Silenciar estos delitos no protege la economía, la debilita. 

La difusión nuestra ha abierto pie a recuperar activos, disuadir a nuevos operadores y avisar a posibles víctimas. 

Que no se nos olvide que una entidad competitiva como Nuevo León se construye con mercados transparentes y con instituciones que investigan en serio.

Así que a leer con cuidado los contratos o contratar asesoría legal. 

No hay de otra. 

Pero estas medidas de prevención no sustituyen la acción pública ni la información abierta.

Difundir estos casos defiende a Nuevo León y lo blinda de delincuentes de cuello blanco. 

Cada denuncia incentivada reduce el espacio de los delincuentes. 

¿La mala imagen de Nuevo León? La generan la impunidad y el silencio.
Eloy Garza
Es abogado, maestro en Letras por la UNAM y máster en Tecnologías de la Información por la Universidad Oberta de Cataluña. Escribe para diversos medios de comunicación.