
¿Les platico? ¡Arre!
Esos vivales se burlan no solo de inversionistas; también de organismos y autoridades que se supone están para regular y proteger el mercado financiero e inmobiliario.
Para “amolarla de acabar”, el centro de operaciones de la familia Lobatón y de Fernando García Sada, es San Pedro Garza García, la otrora joya de la corona, hoy bastante abollada debido a la ambición de tipos como José Luis David Kuri, más ocupado en sus afanes por ser alcalde de dicho municipio, que en cumplir con su responsabilidad como secretario de Seguridad Pública.
Los Lobatón actuaron en contubernio y complicidad con Miguel Bernardo Treviño de Hoyos, durante los 6 años de éste como alcalde sampetrino.
“Se papearon”, me dijo uno de los dos mil inversionistas afectados por dicha familia.
Mauricio Fernández (QEPD) les paró el alto en varios frentes, como el más emblemático y costoso para ellos: Las Terrazas.
Pero apenas dejó la alcaldía, ese complejo de edificios de departamentos ubicado abajo de la casa del gobernador, Samuel García, se desató, merced a que el ex alcalde, Ugo Ruiz, traicionó la confianza en él depositada por Mauricio, su mentor.



