Fuerza Civil: ¿no tomar prisioneros?
Me pareció sumamente preocupante ver en los diarios de Nuevo León, el día 30 de mayo, la cobertura sobre el enfrentamiento el día anterior entre elementos de la Fuerza Civil (la policía estatal nuevoleonesa) y miembros de una banda criminal, en el cual el resultado fue la liquidación de nada menos que 10 elementos criminales.
¿Por qué me inquieta eso? Con la información pública disponible, me salta a la vista que el número de muertos fue elevado y que ningún elemento criminal fuera capturado con vida y sujeto a interrogatorios e investigaciones.
Los muertos no hablan; los heridos o detenidos sí proporcionan información.
A lo largo de los últimos meses, la Fuerza Civil ha sufrido ataques de grupos delincuenciales, es verdad, con pérdida mortal de algunos de sus elementos y daños a sus instalaciones, pero ¿va a contestar la fuerza pública con la misma moneda a los delincuentes?
Si la instrucción es “no tomar prisioneros”, como en las películas, entonces las autoridades estatales se van a meter en un grave problema que aqueja al Ejército y la Marina federales:
La letalidad desproporcionada de sus acciones en contra de los criminales.
El periódico El Norte dio (30/05/2023) la siguiente información sobre el tema: “De acuerdo con el reporte oficial más reciente, durante mayo se reportaban 16 presuntos delincuentes abatidos en Nuevo León, de los que 15 cayeron al enfrentarse con Fuerza Civil y uno más con policías de Anáhuac.


