Futuro, tecnología y gobernación


Cada uno de nosotros tiene preferencias, visiones y hechos concretos que definen lo que buscamos alcanzar para nuestras vidas y para las de aquellos que nos importan.
El futuro lo construimos cada uno dentro de los acuerdos y posibilidades sociales y culturales de la comunidad en la que nos desenvolvemos. entre más alto vuele nuestra mente y se aleje de la caja obscura de la conciencia atada al pasado, más innovador y sólido será el futuro a construir.
En cada generación surgen personajes que han sido capaces de marcar el ritmo y la senda de los avances de amplios grupos de la sociedades de su tiempo.
Han existido algunos incluso, que han tenido sendos efectos; buenos y malos; sobre la humanidad entera.
El presente donde estamos insertados y del que emergen nuestras visiones, empuja por sí solo en diferentes direcciones y peso.
Hoy en la edad bautizada como Antropoceno en la cual vivimos, la preminencia y empuje de la tecnología por sobre todos los aspectos involucrados en la vida, en uno de los signos más obvios de que vamos en un futuro de cada vez mayor dependencia de los feudalismos tecnológicos asociados en cada campo de la actividad.
Sin negar los beneficios individuales en pequeñas mejoras en eficiencia en el uso del tiempo, cuando se mira bajo la óptica social es fácil percatarse que no todo es tan idílico como parece.
Elon Musk recién anuncio el servicio de taxi sin taxista.
Al mismo tiempo, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés), anuncia criterios para evitar la discriminación en la aplicación de la IA, pues ya más del 70% de los solicitantes de empleo, solo tratan con autómatas para sus entrevistas.

