G7: Canadá y México

En particular, una cosa me intriga: al ver las reacciones distintas de los gobiernos de Canadá y México ante el “efecto Trump” a lo largo de los meses anteriores y durante la cumbre del G7, percibí diferencias importantes.
En una nuez, el gobierno de James Carney convocó y obtuvo una respuesta interna sólida de apoyo a su gobierno en el manejo de la relación bilateral con Trump.
No será eterno ese apoyo interno a Carney, pues Canadá es un país de comunidades de origen inglés, francés y de los primeros pueblos, entre las cuales no es fácil encontrar el consenso.
Frente a Donald Trump los canadienses encontraron, sin embargo, la anhelada “unidad nacional”.
Por el lado de México, no hay ni sombra de apoyo masivo de las fuerzas políticas y sociales de la nación mexicana hacia el gobierno de Claudia Sheinbaum, siendo ella la primera responsable de tejer, si lo hubiera querido, las alianzas internas necesarias para tener mayor poder de negociación frente a Trump.


