Gabinete: avanza Claudia

El anuncio del segundo bloque del gabinete mostró que sigue el forcejeo con Palacio Nacional.
No provocará controversia porque está compuesto por personas con experiencia que llegan con fama pública a cuestas.
Pero en los entretelones se ve el ajedrez que están jugando el presidente Andrés Manuel López Obrador y su sucesora, Claudia Sheinbaum, que está capoteando inteligentemente las imposiciones de su mentor.
La gran sorpresa en este bloque fue Raquel Buenrostro, incondicional del Presidente, que desde que era oficial mayor en la Secretaría de Hacienda tenía acuerdos directos con él.
López Obrador la envió al SAT, donde aplicó una política de terror fiscal y de ahí la llevó a la Secretaría de Economía, para reducir el enfrentamiento comercial con la Casa Blanca.
Buenrostro llegará a la Secretaría de la Función Pública, que aspiraba Javier Corral, que había sido otra imposición del Presidente a Sheinbaum.
Corral le preparó un profundo rediseño de la Función Pública y un nuevo organismo, la Agencia Federal Anticorrupción, aunque no lo animaba y optó por irse al Senado.
Para el cargo estaba lista Estela Damián, una política guerrerense muy cercana a Sheinbaum, que se quedó en el camino por la concesión que tuvo que hacer al Presidente.




