
Les platico:
“En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.
Así versa el célebre epitafio epistolar de Ramón de Campoamor.
El artículo del NYT puede ser interpretado a conveniencia por ambas candidatas presidenciales.
Un partidario de Claudia Sheinbaum da a entender que el artículo de Ilan Stavans favorece a su candidatura.
Pero nunca dijo que eso podría ocurrir “pese a los esfuerzos del equipo de Xóchitl Gálvez en su reciente gira por Nueva York y Washington para estigmatizar la imagen de México en Estados Unidos, a través de una campaña negra de ataques arteros contra la investidura presidencial de AMLO y para descarrilar a la candidata puntera”, como escribió el citado partidario de Claudia.
El articulista del NYT no dice eso.
Stavans menciona la amplia ventaja que tiene Claudia en las encuestas presidenciales. Tan tan.
Y el partidario de Claudia vuelve a la carga al señalar que… “contrario a la narrativa de la oposición, se refiere a nuestro proceso electoral y a nuestro país, como una democracia efervescente con una sociedad plural.”
Para evitar la cacofonía o mal sonido, cito traducido al español, lo que Ilan Stavans destaca en su artículo del pasado domingo:
“La campaña presidencial de México está en marcha y, si hay que creer en las encuestas, Claudia Sheinbaum, física y candidata del partido gobernante de izquierda Morena, podría ser la próxima presidenta del país”.
“Podría”, dice en la 1a plana del NYT, pero también cuestiona si Claudia “abrirá caminos o seguirá por el trazado”.
Igual advierte: “…si hay que creer en las encuestas”.
Esa sola mención del NYT relativiza lo expresado por el partidario de Claudia.
Va la glosa. ¿Arre? ¡Arre!


