Opinión

Gracias por sentarte a la mesa este 2025

Roberto Echeverría Venegas DETONA® Cerrar el año siempre invita a mirar hacia atrás, a repasar lo vivido, lo aprendido y, sobre todo, lo compartido. Y si algo ha sido constante durante todo este 2025, ha sido la mesa: ese punto de encuentro donde el vino, la comida y la conversación se convierten en excusa para entender mejor quiénes somos y hacia dónde va nuestra gastronomía.
Roberto Echeverría Venegas
Por Roberto Echeverría Venegas
Foto tomada de la red
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Este año, en ¿Mesa para cuántos?, recorrimos muchos caminos, algunos evidentes, otros más sutiles, pero todos igual de interesantes.

Aprendimos, por ejemplo, que el Cabernet Franc dejó de ser “la uva alternativa” para convertirse en protagonista, cada vez más presente en las cartas de vino mexicano, más entendida por el consumidor y mejor interpretada por las vinícolas.

También vimos cómo los menús degustación se transformaron. Dejaron de ser únicamente largos, formales o intimidantes, para volverse más honestos, más enfocados en el producto y, muchas veces, más breves. Menos ingredientes, más intención, menos artificio, más sabor.

Este 2025 confirmó algo que en Monterrey ya intuíamos, la gastronomía de Nuevo León está cada vez más presente en la conversación nacional.

Desde cocinas que trabajan el maíz con identidad, hasta propuestas norestenses que dialogan con técnicas internacionales sin perder raíz. 

Hoy, lo regio ya no solo se defiende: se celebra.

Hablamos también de romper reglas, de maridajes más libres, de vinos con snacks, de papitas con blancos, de chocolate con tintos, de quitarle solemnidad al vino para devolverle su lugar natural: la mesa, porque el vino, más que ceremonia, es acompañamiento.

Y algo quedó muy claro durante todo el año, México está haciendo vino cada vez mejor, en más regiones, con más estilos, con más identidad. 

Blancos longevos, espumosos serios,tintos honestos y propuestas que ya no piden permiso, nada de esto tendría sentido sin ustedes, los lectores que semana a semana se sentaron en esta mesa imaginaria. 

Los que leen, comentan, recomiendan, cuestionan y, sobre todo, prueban, porque esta columna no se escribe solo desde el teclado, sino desde las mesas que ustedes habitan.

Gracias por acompañarme en este tour gastronómico durante todo el 2025.

Gracias por leer, por brindar, por descubrir y por seguir teniendo curiosidad.

Les deseo unas felices fiestas, mesas largas, copas llenas y conversaciones memorables.

¿Mesa para cuántos? se toma un pequeño respiro... regresamos en enero de 2026 con más historias que contar.

Salud, y gracias por estar.

Conocer, es no excederse.
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